Nacimiento, Pasión y Resurrección de Jesús El Cristo a la Luz de la Profecía de las Setenta Semanas del Profeta Daniel

Dedicado a hombres y a mujeres que se hayan brindado el regalo de la libertad de pensar y de reflexionar por sí mismos y por sí mismas a la luz de la lógica superior, de la intuición y del estudio sereno, reflexivo, de los hechos que nos transmiten los acontecimientos narrados y registrados en las Escrituras.

La Interpretación que aquí realizamos, la cual, es única, y la primera por su Forma de Interpretación, evidentemente, es diferente de todas las que hasta el momento han sido dadas sobre la Profecía de las “Setenta Semanas”, y la iniciamos a partir de las “Sesenta y dos semanas”: (“tiempos”), para continuar con “Siete semanas” (“tiempo”), y proseguir con la “mitad” de una semana “la mitad” de un “tiempo”.

Quedando “Reservada” la otra “mitad” de la última “Semana”, o “tres días y medio” (Apocalipsis 11:9) para estos Tiempos del Fin… para la Obra y Misión y los Testimonios del Alma del Profeta Daniel…

Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones [homosexualismo y lesbianismo] será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado.” (Daniel, 9, 24-27).

Sesenta y dos semanas equivale a 434 años. Descontados estos años a partir del año 457 (año del decreto de Artajerjes a Esdras), quedan 23 años; es decir, la fecha del Año 23 anterior a nuestra Era Cristiana… que es una fecha aproximada del Verdadero Nacimiento físico o carnal de Jesús.

Hay que tener en cuenta que la forma de escribir de los antiguos Profetas era en claves esotéricas y en lenguaje “cifrado”, y no siempre el orden de los acontecimientos descritos o anunciados se relaciona con el orden en que son escritos. El comienzo de su cumplimiento podría estar al principio, en el medio, o en el final de la Escritura.

El orden de las “Setenta Semanas” en nuestro estudio es: “Sesenta y Dos Semanas”, “Siete Semanas”, la primera “Mitad” de la última “Semana”, y finalmente la segunda “Mitad” de la última “Semana”.

Los siguientes párrafos que inicialmente transcribimos aquí, para ser explicados un poco más adelante, ya de por sí nos invitan a pensar, a reflexionar:

“… JUAN [el Bautista], hijo del Aha Saba Zacharia [Zacarías], concebido por su madre Anasabet [Elizabeth] en su centésimo año, había bautizado por 42 años [*] cuando Jesús el Mesías llegó al Jordán para ser bautizado con el BAUTISMO DE JUAN.” (“Codex Nazareus”, “I. 109.”).

* [¡Juan el Bautista era seis meses mayor que Jesús!… (Lucas 1:36-37)].

“Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó. Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años [*],…” (El Santo Evangelio Según San Juan 8: 56-59).

* [Es posible que Jesús tuviera más o menos “cincuenta años”, y aparentara ser más joven a la simple vista de los judíos.]

“… Santiago hermano del Señor e hijo de José, murió en Jerusalem… Él era de 96 años de edad cuando fue golpeado en la cabeza…, arrojado desde el pináculo del templo y abatido; él, quien nada malo había hecho.” (Epiphanius, Panarion, 78.14.1-6).

“… Jesús logró salvarse y entonces huyó a la tierra de Egipto, esto fue en el invierno y llovía mucho; Jesús tuvo que soportar heroicamente las inclemencias del tiempo. Cuando esto sucedía ya José y María eran ancianos,…(Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor.)

De acuerdo a la tradición, Santiago el Hermano del Señor murió en el año 62 de nuestra era Cristiana a la edad de 96 años, lo que sitúa su nacimiento hacia el año 34 anterior a nuestra Era Cristiana.

Santiago “el Hermano del Señor” era aproximadamente 11 años mayor que Jesús…

Jesús El Cristo nuestro Señor entregó Su Espíritu al Padre el Viernes Santo del año 30 e.C., aproximadamente a la edad de 53 años, cuando Santiago el Menor tenía unos 64 años de edad…

Quiere decir que Jesús El Cristo nuestro Señor, después de la Resurrección con su mismo Cuerpo Físico e Inmortal, tenía 85 años de edad cuando murió Santiago el Menor a la edad de 96 años.

Los anteriores datos sitúan el nacimiento carnal de Jesús muchos años antes de la huida a Egipto, cuyo nacimiento Espiritual aconteció cuando dentro del joven Jesús nació su Niño Cristo Interior. Nacimiento esotérico, espiritual, anunciado por “la Estrella de Belén” y confirmado por la visita de los Magos de Oriente…

“Y COMO fué nacido Jesús en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos vinieron del oriente á Jerusalem, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle.” (El Santo Evangelio Según San Mateo 2:1.2).

El Evangelio habla solamente de “unos Magos” que “vinieron del oriente á Jerusalem…”

El “oriente” no tiene que ser solamente “Babilonia”. Está dentro de las posibilidades, mas también es posible que se refiera el Evangelio a un “oriente” más lejano.

Que los “Magos” hayan sido Discípulos de Zoroastro, es lo más probable. Mas “Zoroastro” es un nombre que se refiere no a un “Zoroastro”, sino a su Reencarnación en tiempos y lugares diferentes.

“Por ejemplo, lo que en el Vendidâd se llama Airyana (Vaêjô (12), donde nació el Zoroastro original (13), es llamado en la literatura puránica Shveta Dvipa, Monte Meru, la Mansión de Vishnu, etc.; y en la Doctrina Secreta se llama simplemente la “Tierra de los Dioses”…” (H.P. Blavatsky).

El “oriente” de los “Magos” pudo haber sido otro lugar mucho más distante que la Babilonia de aquellos tiempos.

Viajar por tierra desde “Oriente” hasta Jerusalem lleva mucho tiempo…

Se habla de unos 40 días. Otros hablan de varios meses.

Mas hay tradiciones antiguas que hablan de varios años…

Si se interpreta literalmente el viaje de los “Magos” de “Oriente” hasta “Jerusalem” (porque Esotéricamente tiene otros significados Alquimistas), habría que tener en cuenta que, antes de iniciar su viaje, la “Estrella” ya había aparecido. También cabe la posibilidad de que su viaje haya tenido sus pausas, en algunos lugares, antes de proseguir. Y si el “oriente” fue “el Extremo Oriente” (que incluye a la India y el Tíbet, entre otros lugares), el viaje tuvo que haber sido de mayor duración.

“Veamos ahora una leyenda tomada de una obra que tiene por título Libro de Set, y que un autor del siglo vi relata en estos términos (3):”

“(3) Opus imperfectum… Mattheum Hom II, incorporado a las Aeuvres de Saint Jean Chrysostome, Patr. grecque, t. LVI, pág. 637.

“He oído hablar a algunas personas de una Escritura que, aunque no muy cierta, no es contraria a la ley y se escucha más bien con agrado. Leemos en ella que existía un pueblo en el Extremo Oriente, a orillas del Océano, que poseía un Libro atribuido a Set, el cual hablaba de la aparición futura de esta estrella y de los presentes que había que llevar al Niño, cuya predicción se suponía transmitida por las generaciones de los Sabios, de padres a hijos. Eligieron entre ellos a doce de los más sabios y más aficionados a los misterios de los cielos, y se dispusieron a esperar esta estrella. Si moría alguno de ellos, su hijo o el más próximo pariente que esperaba lo mismo, era elegido para reemplazarlo.”

“Les llamaban, en su lengua, Magos, porque glorificaban a Dios en el silencio y en voz baja.”

“Todos los años, después de la recolección, estos hombres subían a un monte que, en su lengua, llamábase monte de la Victoria, en el cual había una caverna abierta en 1a roca, agradable por los riachuelos y los árboles que la rodeaban. Una vez llegados a este monte, se lavaban, oraban y alababan a Dios en silencio durante tres días,- esto lo hacían durante cada generación, siempre esperando, por si casualmente aparecía esta estrella de dicha durante su generación. Pero al fin apareció, sobre este monte de la Victoria, en forma de un niño pequeño y presentando la figura de una cruz, les habló, les instruyó y les ordenó que emprendieran el camino de Judea.”

La estrella les precedió, así, durante dos años, y ni el pan ni el agua les faltaron jamás en sus viajes.”

“Lo que hicieron después, se explica en forma resumida en el Evangelio.” (De “El Misterio de las Catedrales” de Fulcanelli).

Ahora la aparición del Cometa en el año 12 “a.e.C.” (cuya trayectoria durante 56 días fue seguida por Astrólogos Chinos entre el 26 de Agosto y el 20 de Octubre), fue uno de los primeros anuncios de su Nacimiento Espiritual, que aconteció algunos años después, posiblemente entre los años 7-5 “a.e.C”, cuando tuvo lugar una Conjunción Planetaria de Saturno y Júpiter en la Constelación de Piscis, y una “Nova”.

Incluyo seguidamente un estudio que escribí hace varios años, con fecha del “Viernes 12 de Enero del Año 2007”, titulado “La Estrella de Belén”:

La Estrella de Belén debe de ser entendida a la Luz de las diferentes Claves Esotéricas.

La Estrella de Belén es Vista Interiormente, Internamente, con los Sentidos del Alma, por todo “Rey Mago” de la Alquimia, es decir, por todo Iniciado Esoterista. Varias veces aparece la Estrella en el Firmamento del Cielo Interior, Espiritual, de todo auténtico Iniciado Esoterista de la Gran Logia Blanca. Todo “Rey Mago” de la Alquimia Sexual Blanca, Ve a la Estrella de “Belén”, “Stella Maris”, que lo Guía en el Camino hacia la Compostela Interior…

Mas también acontecen Señales en el firmamento del Cielo que anuncian el Nacimiento o la Encarnación del Messiah (Mesías).

Entre las Señales de los Cielos que anunciaron la Encarnación del V.M. Jesús el Cristo, Nuestro Señor, el Supremo Maestro de la Logia Blanca, el Adorable Salvador del Mundo, el Hijo Unigénito del Padre Celestial Absoluto, la Más Elevada y Mayor de todas las Jerarquías Superiores (El Helyon), están las siguientes:

La Aparición del Cometa Halley en el Año 12 anterior a nuestra Era Cristiana, y el acercamiento de Júpiter-Saturno en la constelación de Piscis en el Año 7 anterior a nuestra era Cristiana…

El Cometa que ahora es llamado “Halley”, en los Vedas es llamado “Dhumraketu”, el cual fue visible en el Año 12 anterior a la era cristiana. No queremos con ello decir, ni dar a entender, que esta fue la fecha del “nacimiento” de Jesús. Queremos es decir que el Cometa que ahora llamamos “Halley”, Anunció en el Cielo Acontecimientos Iniciáticos-Esotéricos dentro de Jesús, y fue la Señal que Anunció el acercamiento del Inicio de Su Misión.

El acercamiento de Júpiter y Saturno en la Constelación de Piscis en el año 7 anterior a la era cristiana, es otra Señal en el Cielo, que Anunció el Nacimiento Interior, Espiritual del Mesías prometido por Dios a Moisés, “igual que” Dios (Deuteronomio 18: 15), cuando ocurrió una triple conjunción planetaria entre Júpiter y Saturno, en la constelación de Piscis…

Un año después, en el año 6 antes de la era cristiana, Marte, Júpiter y Saturno se agruparon muy próximamente, en la misma constelación de Piscis.

Últimamente, y de acuerdo a Estudios de Astrofísica, se habla de una “Nova” que aconteció en el año 5 anterior a la era cristiana, entre las constelaciones del Águila y de Capricornio. Según los antiguos Chinos aquella Nova fue visible durante unos 70 días. Una “nova”, es “una estrella que, como consecuencia de las reacciones nucleares explosivas que se dan en las capas más superficiales de la estrella, sufre un aumento de brillo considerable.” De acuerdo a antiguas anotaciones Chinas y Coreanas “dicha nova pudo aparecer en una zona delimitada por las constelaciones del Águila y Capricornio”, siendo visible en el Oriente al amanecer.

En “El Evangelio Armenio de la Infancia”, se narra que “los Magos de Oriente”, llegaron a Jerusalem, con el objeto de visitar y adorar a Jesús, “después de nueve meses de viaje”:

“… he aquí que los magos de Oriente, que habían salido de su país hacía nueve meses, y que llevaban consigo un ejército numeroso, llegaron a la ciudad de Jerusalén. (…) y la estrella que los precedía, los condujo, con sus tropas, a la ciudad de Jerusalén, después de nueve meses de viaje…”

Hasta aquí esta transcripción.

La Huida a Egipto ocurrió antes de la muerte de Herodes, cuando Jesús era un Joven, pues la “Estrella” de Belén anunció Su Nacimiento Esotérico, Espiritual, como “Niño” o Iniciado que había encarnado al Cristo Íntimo o Tifereth (y no su nacimiento físico que aconteció hacia el año 23 antes de la Era Cristiana) cuando Jesús era un Joven (en Hebreo “Na’ar”).

Teniendo en cuenta el año 23 “a.e.C.,” como el año del nacimiento de Jesús, la Profecía de las Setenta Semanas del Profeta Daniel se cumplió y se sigue cumpliendo con exactitud admirable, asombrosa, maravillosa.

– Capítulo I –
Jesús nació hacia el Año 23 “antes de la Era Cristiana”

– El Franciscano Terciario Giotto di Bondone (1266/67-1337), el Amigo del Sumo Poeta Dante Alighieri, representó al Astro que guió a los Reyes Magos en esta Pintura de la “Adoración de los Magos” (1304-1306), en la que se ve un Cometa (llamado ahora “Cometa Halley”), que apareció en el Cielo el 25 de Octubre de 1301 y sirvió de inspiración al Pintor Giotto para representar la Estrella de Belén.

El nacimiento carnal de Jesús aconteció aproximadamente por el año 23 a.e.C.

“Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó. Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años,…” (El Santo Evangelio Según San Juan 8: 56-59).

Las palabras referidas a Jesús en el Evangelio de Juan en donde los Judíos dijeron que Jesús aún no tenía cincuenta años tienen otra confirmación en el antiguo “Codex Nazaraeus”, en donde está escrito que los seguidores de Juan el Bautista, conocidos como los “Mandeanos”, decían que cuando Jesús el Mesías llegó ante Juan el Bautista para ser bautizado, Juan el Bautista ya llevaba 42 años de estar Bautizando… (Ver, por favor, en párrafos más adelante los Textos en Latín, Inglés y en Español relacionados, del “Codex Nazareus”.)

Estos datos son de gran importancia para entender la verdadera edad aproximada que Jesús tenía en el momento del Bautismo.

En los Evangelios está escrito que Jesús nació algunos meses después de haber nacido Juan el Bautista:

El Ángel del Señor después de haber visitado a la Anciana Elizabeth y Madre de Juan el Bautista le dice a la Doncella Virgen María:

“Y he aquí, Elisabet tu parienta, también ella ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes a ella que es llamada la estéril: Porque ninguna cosa es imposible para Dios.” (El Santo Evangelio Según San Lucas 1:36-37).

¿Qué edad tendría Juan el Bautista cuando Bautizó a Jesús? Obviamente mucho más de 42 años teniendo en cuenta a qué edad Juan el Bautista pudo haber comenzado Su Misión como el que Bautiza, y de acuerdo a los datos del “Codex Nazareus” sobre los 42 años que ya llevaba Bautizando Juan el Bautista cuando apareció Jesús para ser Bautizado.

“… Johannes, filius Abo Sabo Zachariae, ipsi in sua senectute futurus. Et nata centum annos eum concipiet sua … Aneschbat mulier, in sua senectute illum paritura, Verum educatus hac … Hierosolymae ille Johannes, quoniam fides in ejus corde versabitur, Jordanum leget, per … baptismum per quadraginta & duos annos, antequam Nebu, corpere indutto, in mundum abiturus sit. Sed, Johanne hae aetate Hierosolymae nato, Jordanumque deinceps legente, & baptismum peragente, veniet Jeschu Messias, summisse se gerens, ut baptismo Johannis baptizetur, & Johannis per sapientiam sapiat…” (“Codex Nasaraeus, Liber Adami Appellatus, Syriace Transscriptus, Loco Vocalium,… Latineque Redditus…” “Tom. I. 109”. Matth. Norberg 1815).

(Nota: Los Mandeanos solamente aceptaron a Juan el Bautista como el Mesías y rechazaron al Mesías en nuestro Señor Jesús El Cristo (Jesús El Mesías). La fuente que aquí citamos es solamente con relación a la edad aproximada que tenía nuestro Señor Jesús El Cristo cuando Juan el Bautista lo bautizó en el Jordán. Mas es claro que estamos en total rechazo a sus conceptos y expresiones irrespetuosas y blasfemas que escribieron en contra de nuestro Señor JESÚS EL CRISTO EL HIJO UNIGÉNITO DE DIOS.)

“The BAPTISM OF JOHN whence was it? JORDAN is the beginning of the evangels!-Cyril of Jerusalem, III. ii; XIV. viii. JOHN, son of the Aha Saba Zacharia, conceived by his mother Anasabet in her hundredth year, had baptized for 42 years when Iesu Messias came to the Jordan to be baptized with JOHN’S BAPTISM. […] Codex NAZAR, I. 109.” (“SOD THE SON OF THE MAN” . BY S. F. DUNLAP.)

Traducción:

“El BAUTISMO DE JUAN, ¿de dónde era? ¡JORDÁN es el comienzo de los evangelios! -Cyril de Jerusalén, III ii; XIV viii. JUAN, hijo del Aha Saba Zacharia, concebido por su madre Anasabet [Elizabeth] en su centésimo año, había bautizado por 42 años cuando Jesús el Mesías llegó al Jordán para ser bautizado con el BAUTISMO DE JUAN. […] Codex NAZAR, I. 109.” (“SOD EL HIJO DEL HOMBRE”. POR S. F. DUNLAP.)

Los Textos anteriores: los “cincuenta años” referidos a la edad de Jesús, en el Evangelio del Apóstol Juan; y los 42 años que llevaba Juan Bautizando cuando Bautizó a Jesús, indican que Jesús tenía aproximadamente la edad de Juan el Bautista: más de 42 años… Pues los “cincuenta años” que decían los Judíos que aún no tenía Jesús, pueden referirse a que Jesús era visto como un Hombre que aunque pudiera tener “cincuenta años”, aún no parecía que los tenía. Esto es muy lógico, y sucede inclusive en estos tiempos: personas de mayor edad, aparentando tener, y en forma natural, menos edad.

“… Jesús logró salvarse y entonces huyó a la tierra de Egipto, esto fue en el invierno y llovía mucho; Jesús tuvo que soportar heroicamente las inclemencias del tiempo. Cuando esto sucedía ya José y María eran ancianos,…(Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor.)

“5 … Santiago hermano del Señor e hijo de José, murió en Jerusalem… Él era de 96 años de edad cuando fue golpeado en la cabeza…, arrojado desde el pináculo del templo y abatido; él, quien nada malo había hecho.” (Epiphanius, Panarion, 78.14.1-6).

De acuerdo a la tradición, Santiago el Hermano del Señor murió en el año 62 de nuestra era Cristiana a la edad de 96 años.

Si tenemos en cuenta la edad “de 96 años” cuando murió Santiago el Hermano del Señor en el año 62, estos datos situarían su nacimiento hacia el año 34 anterior a la era Cristiana. Y por lo tanto, el nacimiento de Jesús tuvo que haber acontecido más o menos unos 11 años después del nacimiento de Santiago el Hermano del Señor, hacia los años 23/22 antes de nuestra Era Cristiana.

– Capítulo II –
“Los tres reyes magos vinieron a adorar al niño Hombre, cuyo nombre es Jesús el Cristo; este es el nacimiento del Maestro. Esta es la navidad del corazón”

El relato en el Evangelio del Apóstol Mateo sobre el Nacimiento de Jesús como un “Niño”, se refiere a Su Nacimiento Espiritual, cuando Jesús era ya un “Joven”… Este “Nacimiento Espiritual” fue anunciado por Señales en el Cielo y celebrado con Acontecimientos Esotéricos, como lo fueron “La Estrella de Belén” y la visita de los “Magos”.

Jesús es llamado primero “Hijo” en el capítulo primero del Evangelio según San Mateo; y después, en el capítulo segundo, Jesús es llamado “Niño”. Herodes al saber de su “Nacimiento” lo persigue para matarlo, y manda matar “á todos los niños que había en Bethlehem y en todos sus términos, de edad de dos años abajo…”

Uno de estos “Niños” o “Iniciados”, que Herodes mandó asesinar, fue Zacarías el Sacerdote y padre de Juan el Bautista, como lo narra el “Protoevangelio de Santiago”.

Del “Nacimiento” de Moisés, similarmente está escrito:

“… Y Faraón […] llamó a todos los magos de Mizraim [Egipto], y les hizo saber su sueño. Inmediatamente Jannes y Jambres, los jefes de los magos, abrieron su boca y respondieron a Faraón, Un cierto niño [Moisés] está a punto de ser nacido en la congregación de Israel, por cuya mano será la destrucción a toda la tierra de Mizraim…” [Seguidamente el Targum narra como el Faraón mandó matar a todos los niños varones…] (“The Palestinian Targum on The Book Shemoth, of Exodus”, “Section of the Law XIII. Title Shemoth I” [“El Targum Palestinense al Libro Shemoth, del Éxodo”, “Sección de la Ley XIII, Título Shemoth I.”]).

“1 UN varón de la familia de Leví fué, y tomó por mujer una hija de Leví: 2 La cual concibió,y parió un hijo: y viéndolo que era hermoso, túvole escondido tres meses. 3 Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos, y calafateóla con pez y betún, y colocó en ella al niño, y púsolo en un carrizal á la orilla del río: 4 Y paróse una hermana suya á lo lejos, para ver lo que le acontecería. 5 Y la hija de Faraón descendió á lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vió ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya á que la tomase. 6 Y como la abrió, vió al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los Hebreos es éste. 7 Entonces su hermana dijo á la hija de Faraón: ¿Iré á llamarte un ama de las Hebreas, para que te críe este niño? 8 Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fué la doncella, y llamó á la madre del niño; 9 A la cual dijo la hija de Faraón: Lleva este niño, y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño, y criólo. 10 Y como creció el niño, ella lo trajo á la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y púsole por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué. 11 Y en aquellos días acaeció que, crecido ya Moisés, salió á sus hermanos, y vió sus cargas:…” (Éxodo 2: 1-11).

“21 Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque Él salvará á su pueblo de sus pecados. 22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: 23 He aquí la virgen concebirá y parirá un hijo, Y llamarás su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios. 24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió á su mujer. 25 Y no la conoció hasta que parió á su hijo primogénito: y llamó su nombre JESUS.” (El Santo Evangelio Según San Mateo 1: 21).

“1 Y COMO fué nacido Jesús en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos vinieron del oriente á Jerusalem, 2 Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle. 3 Y oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalem con Él. 4 Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6 Y tú, Bethlehem, de tierra de Judá, No eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará á mi pueblo Israel. 7 Entonces Herodes, llamando en secreto á los magos, entendió de ellos diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella; 8 Y enviándolos á Bethlehem, dijo: Andad allá, y preguntad con diligencia por el niño; y después que le hallareis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. 9 Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron: y he aquí la estrella que habían visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba el niño. 10 Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 11 Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, é incienso y mirra. 12 Y siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen á Herodes, se volvieron á su tierra por otro camino. 13 Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José, diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para matarlo. 14 Y Él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto; 15 Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo. 16 Herodes entonces, como se vió burlado de los magos, se enojó mucho, y envió, y mató á todos los niños que había en Bethlehem y en todos sus términos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que había entendido de los magos.17 Entonces fué cumplido lo que se había dicho por el profeta Jeremías, que dijo: 18 Voz fué oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido: Rachêl que llora sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron. 19 Mas muerto Herodes, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José en Egipto, 20 Diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y vete á tierra de Israel; que muertos son los que procuraban la muerte del niño. 21 Entonces Él se levantó, y tomó al niño y á su madre, y se vino á tierra de Israel…” (El Santo Evangelio Según San Mateo 2: 1-21).

Citemos un paralelo de un Nacimiento Esotérico, explicado a la luz de las enseñanzas esotéricas del Zohar, con relación al “Nacimiento Celestial” del “Niño” “Moisés”:

… ‘Y la mujer concibió y tuvo un hijo y vio que él era bueno.’ (Éxodo II, 2). ¿Qué significan las palabras ‘que era bueno’? Rabbí Jiyá dijo: Ella vio que aun en su nacimiento estaba marcado con el signo del pacto, porque la palabra ‘bueno’ contiene una alusión al pacto, como está escrito: ‘Di del justo que él es bueno’ (Isaías III, 10.) Rabbí Yose dijo: Ella vio la luz de la Shejináh jugando en torno de él. Pues cuando él nació esta luz llenó toda la casa, y por eso la palabra ‘bueno’ tiene aquí la misma referencia que en el versículo ‘y Dios vio la luz que era buena’ (Génesis I, 4.) Y ella lo ocultó tres meses. ¿Qué significa esto? Rabbí Judá dijo: Esto es una insinuación de que Moisés no estuvo destinado a percibir la Luz Suprema hasta que hubieran pasado tres meses después del Éxodo, como está dicho ‘en el tercer mes después de que los hijos de Israel salieron del país de Egipto, el mismo día ellos entraron en el desierto de Sinaí’ (Éxodo XIX, 1.) Sólo entonces se transmitió a través de él la Toráh y se reveló la Shejináh, permaneciendo sobre él ante los ojos de todos, como está dicho: ‘Y Moisés ascendió a Dios y el Señor lo llamó de la montaña’ (Éxodo V, 3).”

…’Y cuando ella no pudo ocultarlo más.’(Éxodo II, 3). Durante todo el tiempo su comunión con el Santo, Bendito Sea, no fue manifiesta. Pero después, ‘Moisés habló, y Dios le respondió con una voz’ (Éxodo XIX, 19).‘Ella tomó para él una arquilla de juncos’ (Éxodo II, 3): con esto se prefiguró el Arca que contiene las ‘Tablas del Pacto’: ‘Y la embadurnó con limo y con betún’(Éxodo II, 3), con lo que de nuevo se prefigura el Arca que llevaba una capa adentro y una capa afuera. Rabbí Judá dijo que esto era simbólico de la Toráh en la que el Santo, Bendito Sea, asentó reglas severas en la forma de preceptos, positivos y negativos.”

… ‘Y ella puso al niño adentro.’ (Éxodo II, 3). Esto prefigura a Israel, de quien está escrito: ‘Cuando Israel era un niño Yo lo amé’ (Oseas XI, 1.)‘Y la puso en los carrizales’ (Suf) (Éxodo II, 3), lo que alude a los preceptos de la Toráh, que no entraron en vigor hasta que ellos entraron en el País al final (sof) de cuarenta años. ‘Junto a la ribera (sfat, que significa labio) del río’, (Éxodo II, 3) lo que alude a la instrucción que sale de los labios de los maestros: de la ley y el estatuto. La siguiente es una explicación alternativa de estos versículos: ‘Y tornó por mujer a una hija de Leví.’(Éxodo II, 1). Esto significa el lugar que está lleno del brillo de la luz de la luna (Maljut). ‘Y ella lo ocultó durante tres meses’. (Éxodo II, 2). Estos son los tres meses en los cuales el mundo está bajo la égida de la Justicia severa, o sea, Tamuz, Ab y Tevet. ¿Y qué significan estas palabras? Ellas significan que antes de descender a este mundo Moisés ya moraba en las regiones superiores y por eso estaba unido con la Shejináh desde el momento de su nacimiento. De esto concluía Rabbí Simeón que los espíritus de los justos existen en el cielo antes de que bajen a este mundo. ‘Y cuando ella no pudo ocultarlo más, tomó para él una arquilla de juncos.’(Éxodo II, 3). Ella lo guardó con señales contra el poder de los peces que nadan en el océano, es decir, contra los malos espíritus, ‘donde hay innumerables cosas que se mueven’ (Salmos CIV, 25.) Ella lo protegió de ese daño con una cubierta preciosa compuesta de dos colores, negro y blanco (gracia y poder). Colocó al niño entre estos colores, para que pudiera familiarizarse con ellos y luego ascender entre ellos para recibir la Toráh. ‘Y la hija de Faraón bajó para bañarse en el río.’(Éxodo II, 5). Ella era el símbolo del poder que emana del ‘lado izquierdo’, que indica severidad; así ella se bañó en el ‘río’, y no en el ‘mar’. ‘Y sus doncellas caminaban a lo largo de la orilla.’(Éxodo II, 5). Esto significa todas las legiones que provienen de ese lado.Y ella la abrió y lo vio al niño.’ (Éxodo II, 6). ¿Por qué dice ‘ella lo vio al niño’ en vez de decir simplemente ‘ella vio al niño’?Rabbí Simeón dijo: No hay en la Toráh una palabra que no contenga sublimes y preciosas enseñanzas místicas. Con respecto a este pasaje, hemos aprendido que la impronta del Rey y la Matrona era discernible en el niño, una impronta que simboliza las letras Vav y He. Y así ella tuvo inmediatamente ‘compasión de él’. (Éxodo II, 6). A tal punto que todo el pasaje contiene alusiones a asuntos celestiales. Desde aquí el texto se relaciona con sucesos terrenales, con la excepción del versículo siguiente. ‘Y la hermana de él estaba lejos.’ (Éxodo II, 4). ¿La hermana de quién? La hermana de Aquel [del Rey Salomón] que llama a la Comunidad de Israel ‘hermana Mía’, en el versículo ‘¡Ábreme, hermana mía, mi amor!’ (Cantar de los Cantares V, 2.),Lejos de‘, como está escrito: Desde lejos el Señor se me apareció’(Jeremías XXXI, 2.).(El Zohar, Volumen III, Sección “Shemot”).

El “Nacimiento” de Moisés, como es relatado en el Libro del Éxodo, se refiere a su Nacimiento Espiritual, Celestial, Esotérico, cuando el Iniciado Moisés era ya de edad adulta.

Así también, el Nacimiento del Niño Jesús, como es relatado en el Evangelio del Apóstol Mateo, se refiere a su Nacimiento Espiritual, Celestial, Esotérico, cuando el Iniciado Jesús era ya un “Joven” (“na’ar”).

Distíngase, por lo tanto, entre el Nacimiento Espiritual de Jesús volviéndose y siendo como un “Niño”, y el nacimiento carnal de Jesús, cuya fecha fue muy anterior a la fecha de su Nacimiento Espiritual que aconteció, este último, algunos años antes de la muerte de Herodes.

En el Evangelio del Apóstol Mateo, Jesús encarna las palabras proféticas de Oseas 11: 1:

“Y Él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto; Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.” (Mateo, 2: 14-15).

“… De Egipto llamé a mi Hijo”, es parte del versículo completo de Oseas 11: 1,

“Cuando Israel era un Joven, Yo lo amé, y de Egipto llamé a mi Hijo.”

En la excelente edición del Zohar “The Zohar Pritzker Edition”, “Volume Six”, “Va-Yaqhel”, “232”, la interpretación de Oseas 11: 1, es la siguiente:

“… When Israel was a youth, I loved him (Hosea 11: 1),…”

Traducción:

“Cuando Israel era un Joven, Yo lo amé… “. (Oseas 11: 1).

Asimismo, en los Volúmenes: III, 342; IV, 53; y V, 358-359, de la misma edición “Pritzker” del Zohar, el término “Youth” o “Joven” (de la raíz “na’ar”) es el indicado para referirse a Israel en Oseas 11: 1.

El “Niño” Jesús del Evangelio del Apóstol Mateo, (2: 14-15), “era un Joven” (de la raíz Hebrea “na’ar”, que significa “Joven”), cuando Dios lo llamó “de Egipto”.

Nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor enseña en una de Sus Obras que cuando “Jesús huyó a la tierra de Egipto”, “ya José y María eran ancianos,…”, y por lo tanto, Jesús ya era un Hombre, un “Niño Hombre”:

“El templo está de fiesta, sobre el altar arde una lámpara preciosa.”

“Un pabellón tricolor ondea victorioso en el recinto sagrado, en ese pabellón resplandece el azul del Padre, el amarillo del Hijo y el rojo del Espíritu Santo. Dentro de la cámara de reflexión aguardan los tres reyes magos, que vinieron al templo guiados por el sol místico, la estrella de Belem. Jesús el sublime Bodhisattva se ha sentado frente al altar y está vestido con túnica de lino blanco y cubre su cabeza con manto blanco. El cielo está lleno de densos nubarrones y hay lluvia en abundancia. Así está escrito por el profeta: “Y tú Bethlehem de tierra de Judá, no eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador que apacentará a mi pueblo Israel”. Aquí está ese pastor asistiendo a su nacimiento espiritual, esta es la navidad del corazón. Ahora se levanta el buen pastor y pasa a un recinto sagrado del templo; un terrible relámpago resplandece en las tinieblas, este es un rayo terriblemente divino. En estos terribles momentos, el Maestro interno entró en su Bodhisattva, éste ya había levantado su primera serpiente sobre la vara; el Bodhisattva Jesús estaba preparado.”

Los tres reyes magos vinieron a adorar al niño Hombre, cuyo nombre es Jesús el Cristo; este es el nacimiento del Maestro. Esta es la navidad del corazón

[…]

“Habiendo nacido Jesús en Belén de Judá, tal como lo habían dicho los profetas, se reunió el colegio de Iniciados en el palacio de Herodes, en un gran salón del palacio con el objeto de comunicarle al monarca el nacimiento espiritual del Salvador del mundo.”

[…]

“Esta reunión en el palacio de Herodes fue trascendental, en ese congreso iniciático, se anunció el nuevo periodo de desenvolvimiento Solar Crístico del mundo. Herodes siendo manifiestamente conservador se aferró al pasado lunar y a los prejuicios de raza, y no quiso aceptar que Jesús era el Salvador del mundo. Este congreso de iniciadores resultó un fracaso. Entonces Herodes mandó matar a los Iniciados, ordenó a sus soldados matar a los niños; a los Iniciados se les llama esotéricamente niños, así pues los niños son los Iniciados que hizo matar Herodes. Los soldados anduvieron por las calles de Belén matando a los Iniciados; así se cumplió la profecía de Jeremías, que dijo: “Voz fue oída en Rama, grande lamentación, lloro y gemido; Rachel que llora a sus hijos; y no quiso ser consolada porque perecieron”.Jesús logró salvarse y entonces huyó a la tierra de Egipto, esto fue en el invierno y llovía mucho; Jesús tuvo que soportar heroicamente las inclemencias del tiempo. Cuando esto sucedía ya José y María eran ancianos, ellos sufrieron mucho por su hijo Jesús. La Sagrada Familia viajó por tierra y agua para llegar a Egipto.” (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor.)

Jesús, era, pues un “Joven” (“na’ar”), cuando “Nació” Espiritualmente y fue perseguido por Herodes y huyó a Egipto…

Veremos más adelante que la edad de “30” años, tiene, referida en los Evangelios con relación a Jesús, otros significados ocultos.

El Apóstol Juan, después de relatar los hechos que describen la defensa y el perdón a la mujer que iba a ser lapidada, escribe el testimonio de algunos Judíos sobre la verdadera edad de Jesús. (El Santo Evangelio Según San Juan 8: 56-59). Testigos presenciales, que no eran “Ocultistas” o “Esoteristas”, que no conocían el sentido Esotérico de las Enseñanzas de Jesús nos transmiten la impresión que ellos tenían de la edad de la persona física de Jesús. Sus palabras, pues, dicen literalmente lo que ellos vieron, percibían o conocían de la edad física aproximada de Jesús.

Las palabras de los judíos recogidas y citadas por el Apóstol Juan, sobre la edad de “cincuenta años”, indican que los judíos veían en Jesús a un Hombre de edad madura cercano a los “cincuenta años”, que pudieron haber sido inclusive un poco más de “cincuenta años”, teniendo en cuenta la fecha de su nacimiento carnal aproximadamente por el año 23 a.e.C., aunque posiblemente Jesús aparentara tener algunos años menos de esa edad.

En todo caso, en el Lenguaje Esotérico del Apóstol Juan, al colocar las palabras “cincuenta años” en boca de los Judíos contemporáneos de Jesús, dejó esta señal en clave del Jubileo (o “Cincuenta Años”) encarnado y realizado en Jesús.

El año 23 anterior a la era Cristiana (a.e.C.), fue un año de portentos, de señales, de profecías, mas también de hambruna, de plagas, inundaciones, tormentas.

De acuerdo a William Whiston, M.A, traductor y comentador de la obra “The Works of Flavius Josephus”, en una nota a pie de página, del “Libro XV”, “Capítulo IX”, (“BOOK XV. CHAP. IX.” “Concerning the Famine that happened in Judea and Syria… 1″[“Concerniente al Hambre que hubo en Judea y en Siria”]), dice de los años 24 y 23 anteriores a la era Cristiana, que “estos dos años fueron un año Sabático, y un año de Jubileo”:

“Esta hambre durante dos años que afectó a Judea y a Siria, el decimotercero y decimocuarto años de Herodes, que son los años veintitrés y veinticuatro antes de la era Cristiana [*], parece haber sido más terrible durante este tiempo que como fue en los días de Jacob, Génesis xli., xlii. Y lo que hace la comparación más notable es esto: Que ahora, así como entonces, el alivio que tenían era de Egipto también; después, a partir de José, el gobernador de Egipto, bajo el Faraón rey de Egipto; y ahora de Petronio prefecto de Egipto, en tiempos de Augusto, el emperador romano.” […] “… estos dos años fueron un año Sabático, y un año de Jubileo,…”

[*] Es decir, el año decimotercero corresponde al año veinticuatro; y el año decimocuarto, corresponde al año veintitrés.

Años de mucha hambre más terrible… que como fue en los días de Jacob,…”

La búsqueda de posada de San José y de la Virgen María, y el nacimiento pobre y humilde de Jesús en una cueva, (aparte y principalmente de todo su grandioso, sublime e inefable significado Esotérico), por otro lado transmite la imagen de una época de una gran escasez, como lo fue en los años 24/23 y 23/22, a.e.C.

Los años 24/23 y 23/22 anteriores a la era Cristiana, fueron, secuencialmente un Año Sabático y un Año de Jubileo.

El “Año Sabático” se cumple cada siete años; y el “Año del Jubileo” se cumple cada siete Años Sabáticos más un Año, o sea el Año Quincuagésimo, o cincuenta años.

El año 23/22 “a.d.C.”, fue un Año de Jubileo. 50 años después, en el Año 27 de nuestra Era Cristiana, fue otro Año de Jubileo, cuando nuestro Señor Jesús el Cristo comenzó a declararse como el Mesías y a cumplir Su Gran Misión públicamente.

Por aquellos tiempos a partir del año 23 anterior a nuestra era Cristiana, César Augusto

“fechó el reino de su principado… cuando sus poderes como emperador y tribuno esencialmente lo hicieron a él el primer emperador de Roma.”

En el año 23 a.e.C., Horacio se convirtió en destacado poeta en Roma con la publicación de sus Odas.

Hubo, por lo tanto, en el año 23 a.e.C., varios acontecimientos muy notables.

Los pintores medievales representaron a los Apóstoles Pedro y Andrés de edad avanzada, sin embargo, en las más tempranas pinturas de Pedro y de Andrés halladas recientemente en las Catacumbas de Roma, se les representó con semblanza joven. La fecha de su nacimiento sigue siendo “desconocida”.

Jesús nació aproximadamente por los años 23/22 a.e.C. y entregó Su Espíritu al Padre el Viernes Santo del año 30 e.C., más o menos a la edad de 53 años.

Cuando Jesús entregó Su Espíritu al Padre en el año 30 a la edad aproximada de 53 años, Santiago tenía unos 64 años de edad; es decir, 11 años mayor que Jesús.

Del año 30 al año 62 hay 32 años.

Si en el año 30 Santiago tenía 64 años, 32 años después Santiago tenía “96 años”, que es la edad sobre su muerte dada por Epiphanius.

Santiago nació por lo tanto, hacia el año 34 anterior a la “Era Cristiana”. Jesús nació unos 11 años después, hacia el año 23.

Algunas tradiciones narran que Santiago era el hijo mayor de los hijos de José.

Otras tradiciones presentan a Santiago como el menor de los hijos de José, como así está escrito en la “Historia de José el Carpintero”, cuyo

“original puede muy bien remontarse a los siglos IV y V, ya que las tendencias apocalíptico-quiliásticas, que aparecen claramente en el capítulo 26, cayeron en desuso a partir del siglo V” (“Los Evangelios Apócrifos”, Aurelio de Santos Otero, “Historia de José el Carpintero”).

II – “1 había un hombre llamado José, oriundo de Belén, esa villa Judía que es la ciudad del Rey David. – 2. Estaba muy impuesto en la sabiduría y en su oficio de carpintero. -3. Este hombre, José, se unió en santo matrimonio a una mujer que le dio hijos e hijas: cuatro varones y dos hembras, cuyos nombres eran: Judas y Josetos, Santiago y Simón; sus hijas se llamaban Lisia y Lidia. -4. Y murió la esposa de José, como está determinado que suceda a todo hombre, dejando a su hijo Santiago niño aún de corta edad. 5.- José era un varón justo y alababa a Dios en todas sus obras, Acostumbraba a salir forastero con frecuencia para ejercer el oficio de carpintero en compañía de sus dos hijos, ya que vivía del trabajo de sus manos en conformidad con lo dispuesto en la ley de Moisés. -6. Este varón justo de quien estoy hablando es José, mi padre según la carne, con quien se desposó en calidad de consorte mi madre, María.”

“IV – 4.- Entonces José llevó a María, mi Madre, a su casa. Ella encontró al pequeño Santiago en la triste condición de huérfano y le prodigó caricias y cuidados.”

“XI – 1.- Sus dos hijos mayores, Josetos y Simón, contrajeron matrimonio y se fueron a vivir a sus hogares. Asimismo, sus dos hijas se casaron como es natural entre los hombres, y José quedó sólo con su pequeño hijo Santiago.”

“XIV. 3. He aquí (resumida) la vida de mi querido padre José: -4. Al llegar a los cuarenta años, contrajo matrimonio, en el que vivió otros cuarenta y nueve. Después que murió su mujer, pasó un año solo. -5. Mi madre pasó luego dos años en su casa, después que los sacerdotes se la confiaron con estas palabras: “Guárdala hasta el tiempo que se celebre vuestro matrimonio”. -6. Al comenzar el tercer año de su permanencia allí -tenía a la sazón quince años de edad- me trajo al mundo de un modo misterioso, que nadie entre toda la creación pudo conocer a excepción de mí, mi Padre y el Espíritu Santo, que formamos una unidad.” (De “Los Evangelios Apócrifos”, Aurelio de Santos Otero, “Historia de José el Carpintero”).

Cuando José quedó viudo, su hijo Santiago era un “niño aún de corta edad.” Y esperó un año antes de desposarse con la Virgen María. Una vez que José se desposó con la Virgen María y estuvieron viviendo juntos en la casa de José, en el comienzo del “tercer año de su permanencia allí”, nació el Niño Jesús, siendo Santiago todavía de corta edad, según narra la “Historia de José el Carpintero”.

Los años 26/27 de nuestra era Cristiana fueron un Año Sabático, cuando Jesús fue bautizado por Juan el Bautista.

Los Años 27/28 de nuestra era Cristiana fueron un Año de Jubileo secuencial al anterior Año Sabático, cuando Jesús comenzó Su Ministerio, se reveló como el Ungido del “espíritu profético procedente de YHVH Dios”, en una sinagoga de Nazareth, y fue rechazado…

El comienzo de un Nuevo Año de Jubileo o “Cincuenta Años”, fue, por lo tanto, encarnado y restaurado por nuestro Señor Jesús el Cristo, a partir de los Años 27/28 de nuestra era Cristiana, cincuenta años después (o de un Jubileo), del año 23 anterior a la Era Cristiana.

Los “como… treinta años” de Jesús, cuando fue bautizado descendiendo “el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma,” son declarados por el Apóstol Lucas (3:23). Mas hay que entender que el Apóstol Lucas era discípulo del Apóstol Pablo de Tarso el que nos habla de “la Sabiduría Oculta” o Esotérica… Los “treinta años” de Jesús hay que entenderlos en su sentido Oculto o Esotérico.

Los Gnósticos del Cristianismo Primitivo veían en los “treinta años” de Jesús una alusión a los “treinta eones” del Pleroma.

Hay tradiciones a tener en cuenta, referidas a la Edad de “treinta años”, en varios lugares de los Libros del Antiguo Testamento:

“… ‘Y era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto. E hizo la tierra en aquellos siete años de hartura á montones.’ (Génesis 41. 46-47). Los treinta años ‘para hacer servicio en el tabernáculo del testimonio.’ (Números 4. 1-3); ‘… Fueron contados los Levitas de treinta años arriba; y fue el número de ellos por sus cabezas, contados uno a uno, treinta y ocho mil…’ (1 Crónicas, 23. 1-3); los ‘treinta años’ que tenía David ‘cuando comenzó á reinar,…’ (2 Samuel, 5. 4-5). Los ‘treinta años‘ del Profeta Ezequiel: ‘… Y FUE que a los treinta años, en el mes cuarto, a cinco del mes, estando yo en medio de los trasportados junto al río de Chebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios’…” (Ezequiel, 1. 1).

“Treinta años”, es pues una “Edad” que tuvo una gran tradición en el Antiguo Pueblo Hebreo: para Gobernar; para Servir “en el tabernáculo del testimonio”; para Regir; o para Iniciar una Misión Profética como la del Profeta Ezequiel.

Teniendo en cuenta también el significado Esotérico del Número “33”, se nos habla de los “treinta y tres años” que el Rey David reinó en Jerusalem:

“11 Los días que reinó David sobre Israel fueron cuarenta años: siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres años reinó en Jerusalem.” (1 Reyes 2, 11).

David reinó en Jerusalén

“… treinta y tres años.” (1 Crónicas, 3. 1-4).

“26 Así reinó David hijo de Isaí sobre todo Israel. 27 Y el tiempo que reinó sobre Israel fué cuarenta años. Siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres reinó en Jerusalem.” (1 Crónicas 29, 26, 27).

David tenía “treinta años” cuando comenzó a reinar… Y “treinta y tres años”, Reinó David en Jerusalén…

Jesús el Cristo también “comenzaba a ser como de treinta años”, (Lucas, 3. 22-23), cuando fue Bautizado por Juan el Bautista… Y también a los “33 años”, según se cree, pasó de este mundo, al Padre.

Sin embargo los Judíos veían en Jesús a un Hombre cercano a “cincuenta años,…” (Juan, 8. 54-59).

Juan el Bautista empezó su misión pública en la primavera del año 26 de nuestra era Cristiana.

Mas llevaba ya aproximadamente 42 años de haber estado Bautizando, según está escrito en el “Codex Nazareus”.

Después de que Juan bautizó a Jesús en el Jordán, Jesús “fué llevado por el Espíritu al desierto”, y por “cuarenta días,… era tentado del diablo.” Luego, posiblemente en los primeros meses del año 27/28 (e.C.), un año Jubilar, Jesús comienza su ministerio en Galilea, revelándose como el Ungido en quien se cumple la Escritura, mas es rechazado:

“13 Y acabada toda tentación, el diablo se fué de Él por un tiempo. 14 Y Jesús volvió en virtud del Espíritu á Galilea, y salió la fama de Él por toda la tierra de alrededor, 15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado de todos. 16 Y vino á Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme á su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer. 17 Y fuéle dado el libro del profeta Isaías; y como abrió el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, Y á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados: 19 Para predicar el año agradable del Señor. 20 Y rollando el libro, lo dió al ministro, y sentóse: y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él. 21 Y comenzó á decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos. 22 Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? 23 Y les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. 24 Y dijo: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su tierra.” (“El Santo Evangelio Según San Lucas”, 4: 13-24).

Jesús se reveló primeramente a sus familiares y a sus conterráneos, como el Mesías Ungido por el Espíritu del Señor Dios, proclamando en ese día en Él, el cumplimiento del Jubileo, mas fue rechazado.

Luego Jesús “llamó á los doce, y comenzó á enviarlos de dos en dos: y les dió potestad sobre los espíritus inmundos.”

Estos hechos sucedieron algún tiempo después del bautismo de Jesús que aconteció en el otoño del año 26 de nuestra era Cristiana.

En los versículos 18 y 19 del capítulo 4 del Evangelio según San Lucas, hay una integración de lo que está escrito en Isaías 61: 1-2, y 58: 6-7.

En el Targum y en el Zohar las palabras “El Espíritu del Señor”, son claramente expresadas como: “El Espíritu… de YHVH DIOS” (YHVH ELOHIM: Señor Dios).

“1.- ha dicho el profeta: ‘El espíritu profético procedente de YHVH Dios está sobre mí, porque YHVH me ha designado para dar albricias a los afligidos; me ha enviado para confortar a los de corazón quebrantado, para proclamar la liberación de los cautivos y a los presos (diciendo): salid a la luz. 2.- Para proclamar el año de aceptación ante YHVH’…” (Targum de Isaías, LXI, 1-2).

“6.- ¿No es más bien éste el ayuno en el que me complazco? Dispersad a la congregación perversa, desatad los vínculos del juicio inicuo, dejad libres a los que estaban oprimidos y eliminad todo juicio inicuo. 7.- ¿Acaso no has de sustentar al hambriento con tu pan y a los necesitados desechados no los has de introducir dentro de casa, que cuando veas al desnudo no has de cubrir y al prójimo de tu carne no cerrarás los ojos?” (Targum de Isaías, LVIII, 6-7).

“El espíritu del Señor Dios (YHVH ELOHIM) está conmigo: pues el Señor (YHVH) me ha ungido para predicar buenas noticias a los humildes; me ha enviado para que me dedicara a los de corazón quebrantado, para proclamar libertad a los cautivos…” (Isaías LXI, 1). (El Zohar, Volumen III, Sección “Teruma”).

– Capítulo III –
Sobre la Profecía de las “Setenta Semanas” del Libro del Profeta Daniel

El “Libro de Daniel” anuncia, profetiza, con una Sabiduría y exactitud admirables, la llegada, Obra y Misión redentora y salvadora, para toda la Humanidad, del Mesías Supremo, del Profeta prometido por Dios a Moisés, “igual que” Dios, (“Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, igual que Yo, te levantará YHVH tu Dios: á él oiréis:…” Deuteronomio, 18. 15), y que es nuestro Señor Jesús El Cristo, en la “Visión” de las “Setenta Semanas”, cuyos Textos Sagrados transcribimos a continuación:

“Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como á la hora del sacrificio de la tarde.”

“E hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión.”

“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los Santos.”

“Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.”

“Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos.”

“Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado.” (Daniel, 9.21-27).

En esta Visión Profética de Daniel de las “Setenta Semanas”, se hace mención, primero, a “siete semanas”; segundo a “sesenta y dos semanas”; tercero “a la mitad” de “otra semana”… En total: sesenta y nueve semanas y la mitad de una semana.

Es decir: “tiempo” (“siete semanas”), “tiempos” (“sesenta y dos semanas”), “y la mitad” (“la mitad de la semana”):

“… tiempo, tiempos, y la mitad…”

(Daniel, 12. 7), tiene, como toda Alegoría Bíblica, varias Claves para su Interpretación…

Porque en otra Clave, “tiempo, tiempos y la mitad” de un tiempo, se refiere a las Edades de Oro, Plata, Cobre y Hierro, de cada Raza Raíz, como nos lo explica nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor.

En otra Explicación Esotérica, “tiempo, tiempos, y la mitad” de un Tiempo, se refiere al Matrimonio entre el Alma Humana y el Alma Divina, como nos lo enseña nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor en Su Grandiosa Obra “Las Tres Montañas”.

Hay otra explicación que también nos da nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor sobre “tiempo, tiempos, y la mitad” de un tiempo, relacionada con las “Vírgenes del Nirvana”, encarnadas en la Tierra, como lo enseña nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor en Su Preciosa Obra “El Mensaje de Acuario”.

Otra explicación es de la cual estamos dando Testimonios en la Interpretación de la Profecía de las “Setenta Semanas” del Profeta Daniel.

Palabras selladas “hasta una entera consumación”: hasta el tiempo del cumplimiento… Tiempo del cual está escrito: “Y tú irás al fin, y reposarás, y te levantarás en tu suerte al fin de los días.” (Daniel, 12. 13).

“Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del cumplimiento…” (Daniel, 12. 9). Es decir, hasta el tiempo de “una entera consumación…” Cuando se cumpla la Expiación de “… la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los Santos…” Y hasta la “Restauración” de “Jerusalem”, del “Templo”, y del “Muro del Templo”… en los Tiempos del Fin…

“El final de los tiempos” es el final de las “Setenta Semanas” del libro del Profeta Daniel.

“Los tiempos”, son: “tiempo, tiempos y la mitad”.

“La mitad” significa “la mitad” de un tiempo, lo cual indica que queda otra “mitad”.

Esta última “mitad” es la completitud de “el final de los tiempos” de las “Setenta Semanas”.

“Tiempo, tiempos, y la mitad”, o sesenta y nueve “Semanas” y “la mitad” de una “Semana”, que se cumplieron en la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesús El Cristo.

Quedando reservada la otra “mitad” de la última de las Setenta Semanas, para “el final de los tiempos”.

La “mitad” de una “Semana” son “tres días y medio”…

Estos son “los tres días y medio” previos a la Resurrección de “los dos testigos” del Apocalipsis, capítulo 11, los que una vez resucitados “se alzaron sobre sus pies,…” Es decir, encarnaron al Espíritu Santo, a Bináh, el Tercer Logos.

Estos “tres días y medio” o “la mitad” de la última “Semana” es todo el tiempo de los procesos esotéricos de la Resurrección Esotérica de “los dos testigos”, tanto a nivel dentro de cada Iniciado, como en los Dos Profetas Elías y Moisés.

La Resurrección del Primer Testigo que es el Profeta Elías reencarnado en nuestro Venerable y Amado Maestro Rabolú, ya aconteció.

Cuando resucite de entre los Muertos el Segundo Testigo del Apocalipsis que es el Profeta Moisés reencarnado en el V.M. Thoth-Moisés, se habrá dado cumplimiento en el segundo y último Testigo del Apocalipsis, a las “Setenta Semanas”.

Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia [del Anciano] de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos…” (Libro del Profeta Daniel, capítulo 9).

“Y yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos que estaban, el uno de esta parte á la orilla del río, y el otro de la otra parte á la orilla del río. Y dijo uno al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas? Y oía al varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el Viviente en los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad. Y cuando se acabare el esparcimiento del escuadrón del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.” (Libro del Profeta Daniel, capítulo 12).

Las “Setenta Semanas”, son “490” días… “490” años…

Con la “consumación” de La Pasión de nuestro Señor Jesús El Cristo, se cumplieron sesenta y nueve semanas y la mitad de una semana… es decir, “486.5” Años…

Quedan, por lo tanto “3.5” Años… o la “mitad” de la última “Semana”, (“tres días y medio”), para completar los “490” Años… reservados para el Profeta Daniel en los Tiempos del fin, “en la última Generación”… y en la cual el Profeta Daniel, como Shilóh, Moisés, Enoch, el Maestro de Justicia, Simeón ben Yojai, se levanta en su “suerte al fin de los días.” (Daniel, 12, 1-13).

“Este es Rabbí Schimeon Ben Yojai, aquel que glorificó a Su Señor todos los días de su vida. ¡Bendita sea su porción, arriba y abajo!”

“¡Cuántos tesoros se encuentran reservados para él!”

“Concerniente a él, está escrito, en Daniel, 12.13:”

“Y en cuanto a tí mismo, ve hacia el fin; y descansarás, pero te pondrás de pie para tu porción al fin de los días”.

“Y hasta aquí llega la Asamblea Sagrada Menor.”
(Capítulo XXII, 781-787).

– Capítulo IV –
Cumplimiento de la Visión Profética de Daniel de
“Las Setenta Semanas”

“… Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí…”

El orden real de las “Setenta Semanas” es: primero 62 Semanas, luego 7 Semanas, y después la Primera Mitad y la Segunda Mitad de la Última Semana. Por lo tanto, “… después de las sesenta y dos semanas” siguen las “siete semanas” y “la (Primera) Mitad” de la última “Semana”…

En La Profecía de las Setenta Semanas del Libro de Daniel, se anunció la Llegada, Manifestación y Pasión del Supremo Mesías en nuestro Señor Jesús El Cristo, El Hijo del Hombre como la Encarnación de El Hijo Unigénito del Padre.

Y también la del Profeta Daniel “al fin de los días”.

Cada “semana” equivale en esta Profecía (en una de sus Claves) a siete años, (“día por año”), lo cual da el siguiente total:

70 Semanas, multiplicado por Siete Días de Cada Semana, da un total de 490 Días.

Y como quiera que un Día se corresponde a un año, la cifra es de 490 años.

Le dijo Dios al Profeta Ezequiel:

“… y llevarás la maldad de la Casa de Judá cuarenta días; día por año, día por año te he dado…” (Ezequiel 4:6).

Setenta semanas: Siete semanas… (Tiempo)… (49 años).

Y sesenta y dos semanas… (Tiempos)… (434 años).

Y la mitad de una semana… (La Mitad)… (3.5 años, tres años y medio).

49+434+3.5=486.5 años, cifra que se cumplió en el año 30 de nuestra Era Cristiana.

Si a la cifra del año 457 (del Decreto de Artajerjes) le sumamos la cifra del año 30 de nuestra Era Cristiana, nos da el número de: 487 años. Mas es necesario entender que el año 30, aquí se refiere a la Pascua del Año 30, y por lo tanto a la primera mitad del año 30. La cifra, entonces, sería: 486.5 años, faltando otros 3.5 años, para completar la cifra de los “490” años de la Profecía de las Setenta Semanas del Libro del Profeta Daniel:

486.5+3.5=490.

Los 3.5 años restantes fueron reservados para el “Apocalipsis”, kabalísticamente equivalentes a los “tres días y medio” que transcurren para la Resurrección de “Los Dos Testigos del Apocalipsis”, y que en un significado son Dos Profetas: Elías y Moisés.

La “mitad” de una Semana son Tres días y medio; es decir: un día “tiempo”… dos días “tiempos”… “la mitad” de un día “la mitad”, o la recapitulación en síntesis de “tiempo, tiempos y la mitad”.

La primera parte de la Profecía de Las Setenta Semanas (Siete, Sesenta y Dos, y Media; o Sesenta y Nueve Semanas y la Mitad de una Semana), cuentan a partir de la fecha del Decreto de Artajerjes a Esdras, en el año 457 anterior a nuestra Era Cristiana, y se cumplieron (las Sesenta y Nueve Semanas y la Mitad de una Semana) en la Pascua del año 30 de nuestra Era Cristiana.

Quedó, por lo tanto, “la mitad” de la última Semana (“tres días y medio”), para el cumplimiento de las Setenta Semanas, reservada para los Tiempos del Fin.

Tengamos en cuenta, que es en el Libro de Esdras donde se habla del Profeta Daniel en Su Nombre de “Sesbassar”

“… este es el traslado de la carta que dió el rey Artajerjes á Esdras, sacerdote escriba,.. Artajerjes, rey de los reyes, á Esdras sacerdote, escriba perfecto de la ley del Dios del cielo: Salud, etc.”

“Por mí es dado mandamiento, que cualquiera que quisiere en mi reino, del pueblo de Israel y de sus sacerdotes y Levitas, ir contigo á Jerusalem, vaya. Porque de parte del rey y de sus siete consultores eres enviado á visitar á Judea y á Jerusalem, conforme á la ley de tu Dios que está en tu mano; Y á llevar la plata y el oro que el rey y sus consultores voluntariamente ofrecen al Dios de Israel, cuya morada está en Jerusalem; Y toda la plata y el oro que hallares en toda la provincia de Babilonia, con las ofrendas voluntarias del pueblo y de los sacerdotes, que de su voluntad ofrecieren para la casa de su Dios que está en Jerusalem.”. (Esdras, 7. 10-16).

Es necesario tener en cuenta que “restaurar y edificar á Jerusalem” y “edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos…”, tiene un Significado Espiritual, Interno, como hemos visto en explicaciones dadas y documentadas con Textos Sagrados, en párrafos anteriores, y que en síntesis traemos nuevamente aquí:

El Rabbí Abba, hablando a nombre del Rabbí Simeón Ben Yojai (el Propio Profeta Daniel Reencarnado…), dice:

“148) … En los días de Ezra, (o, Esdras) debido al pecado, ellos tuvieron que reconstruir el Templo, por lo cual no tuvo una existencia perdurable, y hasta ahora, el primer edificio del Eterno, Bendito Sea, no ha estado ubicado en el mundo, pero en relación al futuro está escrito: “El Eterno, es el Constructor de Jerusalem” (Salmos 147: 2), esto es, Él, El Eterno, Nuestro Dios, construirá, y nadie más. Ese edificio es el que estamos esperando, y no una estructura hecha por el hombre, que no tiene permanencia…”

“151) Hasta ahora esto no ha ocurrido en el mundo, pues ni la Ciudad de Jerusalem será el resultado de las habilidades del hombre, ya que está escrito: “Porque Yo, dice el Eterno, seré para ella muro de fuego en derredor, y la Gloria en medio de ella.” (Zacarías, 2: 5). Si esto está escrito acerca de la ciudad, ¿cuánto más será el caso del Templo, que es Su Morada? Y esta acción del Eterno, Bendito Sea, debió ser aparente al principio, cuando Israel salió de Egipto, pero fue retrasada para el Fin de los Días para la Redención Final.” (El Zohar, “Parashát Pinjas”, Tomo I, 147-151).

“… Yo derribaré este templo que es hecho de mano, y en tres días edificaré otro hecho sin mano…” (Marcos, 14. 58).

“… Destruid este templo, y en tres días lo levantaré…” (Juan, 2, 19).

“… Y sin parábola no les hablaba; mas á sus discípulos en particular declaraba todo…” (Marcos, 4, 34).

Nuestro Señor Jesús el Cristo, el Eterno, el Santo, Bendito Sea, en una explicación se refiere a Sus Procesos Internos, Esotéricos de Muerte y Resurrección.

En otra explicación a los “Tres Días” o Tres Trabajos Esotéricos que todo Iniciado tiene que Realizar en Las Tres Montañas.

En otra explicación, se refiere al Templo que prometió construir sobre la Piedra Fundamental de Su Iglesia Interior (no física), y de la cual El Cristo dice:

” Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y á ti daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” (Mateo, 16, 18-19).

“… Y esta acción del Eterno, Bendito Sea, debió ser aparente al principio, cuando Israel salió de Egipto, pero fue retrasada para el Fin de los Días para la Redención Final.” (El Zohar, “Parashát Pinjas”, Tomo I, 147 -151).

“La piedra angular de la “Gran Obra” es LUCIFER-NAHUATL. Sobre esta piedra Maestra, ubicada por los Sabios en el fondo mismo de nuestro sistema sexual, el Gran Kabir Jesús edificó su Iglesia…”

“La Piedra Bruta antes de ser tallada para la “Gran Obra”, es ciertamente impura, material y grosera; motivo intrínseco por el cual recibe el nombre de Diablo…” (V.M. Samael Aun Weor, “La Doctrina Secreta de Anáhuac”).

“(Necesitamos blanquear al Diablo y esto sólo es posible practicando Magia Sexual intensamente y desintegrando al ego.)”

“(La humanidad tiene convertido a Lucifer en Diablo.)”

“(Cada uno de nosotros debe blanquear a su Diablo particular para convertirlo en Lucifer.)”

“(Cuando resplandece Lucifer en nosotros, se convierte en nuestro Moisés particular individual.)”

“(Dichoso quien se integre con su propio Moisés.)”

“(Moisés bajando del Sinaí con los luminosos cuernos en su frente, mereció ser cincelado por Miguel.)”

“(La Doctrina de Moisés es la Doctrina de Lucifer.)” (Enseñanzas de nuestro Venerable y Amado Maestro Samael Aun Weor, en “La Pistis Sophía Develada”).

(“… oh Jerusalem, ciudad santa:…” … Y el Señor Dios edificó”, es decir, el Padre y la Madre construyeron el Hijo, como está escrito, “Dios construyó Jerusalem”, es decir, Vav, que es el Hijo, es construido por Yod He (“YH”), que son el Padre y la Madre… Las palabras “y el Señor Dios construyó el lado” también se pueden aplicar a Moisés,… “) (El Zohar, Volumen I, Sección “Bereschit”).

“… la redención de Israel vendrá por el Poder Místico de la Letra Vav (V)…” (El Zohar, Volumen I, Sección “Vayerá”).

La Letra Vav (V) es Moisés, Tiféreth, el Cristo Íntimo.

Tomemos nuevamente el Texto completo de las “Setenta Semanas” de la Visión Profética de Daniel:

Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado.” (Daniel, 9, 24-27).

La primera parte de la Profecía de Las Setenta Semanas (Siete, Sesenta y Dos, y Media; o Sesenta y Nueve Semanas y la Mitad de una Semana), cuentan a partir de la fecha del Decreto de Artajerjes a Esdras, en el año 457 anterior a nuestra Era Cristiana.

El Viernes Santo, el catorce de “nisan”, el primer mes del calendario judío:

“En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de YHVH” (Lev. 23:5).

“… Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí…” (Daniel, 9, 26).

Nuestro Señor Jesús El Cristo no debió de haber sido ejecutado, todo debía de cumplirse solamente como Un Drama Público, para dar la Enseñanza del Proceso Iniciático-Esotérico de la Cristificación Interior, dentro de cada Ser… Así lo declara el Apóstol Pablo:

“Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria: La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de gloria:…” (1 Corintios, 2, 7-8).

Todo debió de haber sucedido como estaba Anunciado y Pre-Figurado en los siguientes Textos Sagrados del Libro del Génesis:

“1 Y Aconteció después de estas cosas, que tentó Dios á Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, á quien amas, y vete á tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y á Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto, y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo. 4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vió el lugar de lejos. 5 Entonces dijo Abraham á sus mozos: Esperaos aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí, y adoraremos, y volveremos á vosotros. 6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 7 Entonces habló Isaac á Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9 Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató á Isaac su hijo, y púsole en el altar sobre la leña. 10 Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar á su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ya conozco que temes á Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único; 13 Entonces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero á sus espaldas trabado en un zarzal por sus cuernos: y fué Abraham, y tomó el carnero, y ofrecióle en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. 15 Y llamó el ángel de Jehová á Abraham segunda vez desde el cielo, 16 Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único; 17 Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está á la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos: 18 En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste á mi voz.” (Génesis, 22, 1-18).

“Isaac”, Pre-Figuró la Expiación de nuestro Señor Jesús El Cristo, del “Cordero”, pero en los últimos momentos debió de ser retirado Vivo, como Isaac, sin causársele ningún daño… Por ello dijo Nuestro Señor Jesús El Cristo: “Misericordia quiero y no sacrificio”… Mas, cuando todo sucedió, las autoridades políticas y religiosas, y las personas del pueblo que allí estaban, hicieron lo contrario… Ejecutaron al Cordero, y liberaron al “carnero”… Las autoridades de la época y las multitudes, prefirieron a “Barrabás” e hicieron Crucificar a nuestro Señor Jesús El Cristo… En el asesino “Barrabás” estaba encarnado el “Anticristo”, el Demonio “Yavé”, al que se le ha confundido injustamente, equivocadamente con “YHVH”, que es “ELOHIM”… Pues Elohim es el Justo, y Yavé es el Injusto“… tal como lo Enseña El Evangelio Apócrifo de Juan, del Cristianismo Primitivo…

En todo caso, toda persona que no luche por eliminar el ego, el yo psicológico, la multitud de defectos que cargamos dentro, toda persona que fornique, o adultere, que profane el sexo, que no sea Casta en pensamientos, sentimientos y acciones, toda persona que no se sacrifique por la Humanidad, que no Ame Verdaderamente a la Humanidad, está prefiriendo interiormente a “Barrabás”, y matando al Cristo…

Solamente practicando Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia, principalmente el “Morir”, “de instante en instante, de momento en momento”, es que podemos ser Fieles al Cristo Interior y a Nuestro Señor Jesús El Cristo; y eliminar completamente al “Ego” y al “Anticristo”, a “Barrabás”, a “Yavé”, dentro de sí mismos…

El Profeta Daniel vio que al Mesías le iban a quitar la vida… Y dolorosamente… se cumplió…

La Interpretación que aquí realizamos, la cual, es única, y la primera por su Forma de Interpretación, evidentemente, es diferente de todas las que hasta el momento han sido dadas sobre la Profecía de las “Setenta Semanas”, la iniciamos a partir de las “Sesenta y dos semanas”: (“tiempos”), para continuar con “Siete semanas” (“tiempo”), y proseguir con la “mitad” de una semana “la mitad” de un “tiempo”.

Quedando “Reservada” la otra “mitad” de la última “Semana”, para estos Tiempos del Fin… para la Obra y Misión y los Testimonios del Alma del Profeta Daniel…

Sesenta y dos semanas equivale a 434 años. Descontados estos años, a partir del año 457, quedan 23 años; es decir, la fecha del Año 23 anterior a nuestra Era Cristiana… que es una fecha aproximada del Verdadero Nacimiento de Jesús.

Esta afirmación puede sorprender a la mayoría de nuestros amables lectores.

En todo caso, vamos a ir explicando el por qué de esta fecha del Año 23, que aquí transmitimos, relacionada con el Nacimiento del Niño Jesús.

Tengamos en cuenta que Jesús tenía como 50 años algún tiempo después del comienzo de Su Misión Pública…

El Evangelio de Juan lo dice muy claramente:

“… Aun no tienes cincuenta años,…” (Juan, 8. 54-59).

Las palabras de los judíos recogidas y citadas por el Apóstol Juan, sobre la edad de “cincuenta años”, indica que los judíos veían en Jesús a un Hombre de edad madura cercano a los “cincuenta años”, que pudieron haber sido inclusive un poco más de “cincuenta años”, teniendo en cuenta la fecha de su nacimiento carnal aproximadamente por el año 23 a.e.C., aunque posiblemente Jesús aparentara tener algunos años menos de esa edad.

Si “en el año quince del imperio de Tiberio César,” Juan, por toda la tierra alrededor iba predicando el bautismo (Lucas 3:1-3), y bautizó a Jesús en aquel mismo año, como afirmaban los Gnósticos Basilidianos, y si el emperador Tiberio César, comenzó a reinar a partir del año 14 de la Era Cristiana, o mejor, a partir del Año 12, junto con Augusto César, quiere decir entonces, que estos acontecimientos del Bautismo ocurrían por el año 26 ó 27 de la Era Cristiana.

“Tiberio comenzó su reinado junto con Agosto (Augusto) en el año 12 d.C., dos años antes de la muerte de Agosto.”

Contando desde esta fecha, llegamos al año 26 d.C. como el año decimoquinto del reinado de Tiberio y el comienzo del ministerio de Juan el Bautista.

Otras evidencias Bíblicas e Históricas confirman que:

“… Juan el Bautista empezó su ministerio en la primavera del año 26 d.C., y que Jesús comenzó Su ministerio seis meses después en el otoño del año 26 d.C.”

Pero, si Jesús estaba cerca de los cincuenta años de edad, como dice el Evangelio del Apóstol Juan (Juan 8:54-59), poco tiempo después de haber sido Bautizado por Juan el Bautista, quiere también decir que Jesús nació unos 20 años o algunos años más, antes de la Era Cristiana, por el Año 23 anterior a nuestra Era Cristiana, que es el cumplimiento de las “Sesenta y Dos Semanas”:

Si a la fecha del año 457 (del Decreto de Artajerjes) anterior a nuestra Era Cristiana le restamos 434 años que es el equivalente a “Sesenta y dos semanas”, da exactamente 23 años, el año 23 anterior a nuestra Era Cristiana, la fecha aproximada del Nacimiento de la Humana y Física Persona del niño Jesús.

“Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí…”

Efectivamente, fue después del Nacimiento de Jesús, “después de las sesenta y dos semanas” que comenzaron las persecuciones en contra de Él…

Las siguientes “Siete Semanas” (49 Días ó 49 años: “Día por año”) de “Las Setenta Semanas” (en nuestro orden de 62 Semanas, 7 Semanas, y “la mitad” de una Semana), son 49 años.

Si contamos estos 49 años a partir del año 23 anterior a nuestra Era Cristiana, nos da el Año 26 de nuestra Era Cristiana, que es el Año cuando nuestro Señor Jesús El Cristo “comenzó Su ministerio seis meses después en el otoño del año 26 d.C.”

Luego sigue “la Mitad” de una “Semana” correspondiente a Tres Años y Medio (3.5 años).

Sumando estos 3.5 años a los años 26.5 (o mediados del año 26), nos da exactamente el Año 30 de nuestra Era Cristiana, cuando nuestro Señor Jesús El Cristo fue Crucificado y al Tercer Día Resucitó con su mismo Cuerpo Físico de entre los Muertos.

Mas, quedó faltando la otra “Mitad” de la última “Semana”, reservada para “Los Dos Testigos” del “Apocalipsis” (Capítulo 11) en este final de los “Tiempos” de las “Setenta Semanas” de la Profecía del Libro del Profeta Daniel…

– Capítulo V –
El Significado Oculto o Esotérico del Año Sabático y del Jubileo a la Luz de las Enseñanzas del Zohar

Los cómputos del Año Sabático cada siete años y del Jubileo cada quincuagésimo Año, exotéricamente cumplen la misión de mantener y perpetuar esta tradición en las celebraciones entre el Pueblo a través de los tiempos. Sin embargo, su verdadero valor es el significado Oculto o Esotérico que hay en estas celebraciones cuyo mensaje va dirigido a los Iniciados.

El Jubileo acontece “al final de siete períodos de siete años”; es decir, después de cuarenta y nueve años, cada cincuenta años se cumple un Año Jubilar o de Jubileo. Son, por lo tanto “siete ciclos Sabáticos totalizando 49 años, seguidos por un año adicional de reposo -el Jubileo-…”, que es el quincuagésimo año.

El número cincuenta, esotéricamente, significa “Libertad”, que en la Kabbaláh se refiere a Bináh, el Tercer Logos, el Espíritu Santo. Este es el significado Oculto de las palabras

“y tú proclamarás libertad a través de la tierra y de todos sus habitantes, que se refiere a Binah”.

Esotéricamente, cada Año Sabático (que se cumple cada siete años), la última letra Hei (H) o la “H” Inferior, del Santo Tetragrammatón YHVH, va ascendiendo. Y en el Séptimo Año Sabático, es decir, al cumplirse los 49 años, asciende rectificada al nivel Superior.

“Este año [de Jubileo] experimenta todo lo que ocurre en el año sabático, más un ascenso adicional: Hay un ascenso dentro de Atziluth mismo. Zeir Anpín asciende al nivel de Binah, que es significado por la Hei [H] superior del Nombre HaVaYaH.” (Isaac Luria),

“Hay por lo tanto tres grados de ascenso: 1, el año sabático, en el cual el ascenso ocurre solamente hasta el Maljut de Atziluth; 2, el año de Jubileo, en el cual el ascenso ocurre hasta el nivel de Binah de Atziluth; y 3, el Shabbath, en el cual todos los niveles ascienden.” (Isaac Luria).

El “Año Sabático” se corresponde con la Letra “H” (Hei) Inferior del Santo Tetragramma.

El “Año de Jubileo” se corresponde con la Letra “H” (Hei) Superior del Santo Tetragramma.

Y “El Shabbath” es cuando todo asciende al Padre, integrado todo en una Unidad.

Los siguientes textos del Zohar que hemos elegido, y los transcribimos sin mayores comentarios, por ahora, y cuya comprensión dejamos a la intuición del lector, nos enseñan esotéricamente, sobre el significado oculto en las celebraciones del “Año Shabático” y del “Año de Jubileo”:

“Rabbí Simeón dijo luego: Es por eso que, como lo aprendimos, el Sábado es un espejo del mundo futuro [*] Por la misma razón, también, el año Sabático y el Jubileo son cada uno espejo para el otro. El alma adicional desciende de la fuerza mística implicada en la palabra zajor (“recuerda“) sobre el tabernáculo de paz, siendo tomado del mundo futuro.” [El Mundo Futuro es “Bináh”]

[*] Solamente quienes “Guardan” Los Sábados del Señor, podrán ingresar en “el Mundo Futuro” que es “Bináh” la Santa Shejináh y el Jubileo Superior.(Ver, por favor, el capítulo VI).

“El tabernáculo se la da al pueblo santo, que se alegra con ella y por ella es capaz de olvidar todas sus cuestiones mundanales y todas sus turbaciones y aflicciones, realizando así las palabras del profeta: “En el día en que el Señor te dará descanso de tu aflicción, y de tu turbación, y del servicio duro…”(Isaías XIV, 3). Por eso en la noche del Viernes [en la Víspera del Shabbath] todo hombre ha de tener una comida completa, para mostrar que este tabernáculo de paz fue tomado por una unión de todos los principios, con la condición de que deje para sí para el día siguiente una vianda, o, según otros, y es más correcto, para dos viandas…” [En la Víspera del Shabbath, después de la medianoche, cada matrimonio, es decir, cada hombre o esposo con su mujer o esposa, deben de practicar el Arcano, “el Arca del Pacto”, la Magia Sexual o Tantrismo Blanco, para que en los procesos Iniciáticos Esotéricos de las Tres Montañas, realicen el “Año Shabático” y el “Año de Jubileo”. Ver nuestro trabajo titulado “Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia“.]

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“… ‘El Señor dijo a mi amo’: Es decir, el grado superior dijo al inferior: ‘Siéntate a mi mano derecha’, para que el Oeste se uniera con el Sur y la Izquierda con la Derecha, de modo de quebrar el poder de los Paganos. O, también, ‘El Señor’ es el Jacob celestial y ‘a mi amo’ es “el arca del pacto, el Señor de toda la tierra”(Josué III, 11). Según otra explicación, ‘el Señor’ se refiere al Jubileo y ‘mi amo’ al año Sabático. En Éxodo XXI, 5 se dice: ‘Yo amo a mi Señor’ Las palabras: ‘Siéntate a mi mano derecha’ son apropiadas, porque la Derecha está ubicada en el Jubileo, y el Año Sabático anhela unirse con la Derecha. Cuando primero llegó a ser, el Año Sabático no estaba seguramente ligado al poder supremo ni por la Derecha ni por la Izquierda. Así, cuando trató de asegurarse, el poder supremo extendió su brazo derecho para encontrarlo y crear este mundo. Porque del lado de la Izquierda no tiene base segura hasta el momento del séptimo milenio cuando a la larga será unida a través de la Derecha. Entonces el Año Sabático, entre la Derecha y la Izquierda, estará seguramente basado, habrá un cielo nuevo y una nueva tierra, y nunca partirá de allí.”

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“… Jacob no quería que la gente dijera que él deseaba lujuriosamente la belleza de Rajel. También sabía que la sabiduría de la luna requiere siete años; y todos los siete años superiores revoloteaban sobre Jacob antes de que se casara con Rajel, de modo que su asociación con ella pudiese cumplir su verdadero propósito. Pues Jacob, antes de su casamiento, se apropió de todos esos años, de modo que cuando al fin vino a ella pudiese ser como el cielo a la tierra. De ahí que se dice: Y le parecieron sólo unos pocos días. El sentido interno de la palabra ájadim (pocos), es que todos los siete años le parecieron esos años superiores que están unidos juntos como para formar un todo complejo y una unidad inseparable. El versículo continúa: Por el amor que tenía por ella, y es decir, su deseo de reproducir la pauta superior. Rabbí Abba dijo: Jacob seguramente sirvió siete años para unirse al Año Sabático. Rabbí Eleazar dijo: Observad que el Año del Jubileo, toda vez que se lo menciona, simboliza lo no develado para la mente humana, mientras que el Año Sabático simboliza lo develado. Así, cuando Jacob hubo servido los primeros siete años, salió una voz y dijo: Oh Jacob, está escrito: “De un mundo al otro mundo” (Salmos CVI, 48). Un mundo es el mundo superior, que está velado, la categoría del Año del Jubileo. De ahí que estuvieron escondidos de Jacob, que así equivocadamente pensó que sus propios siete años eran del septenio sabático. Su interioridad estaba escondida de él para que hiciera un comienzo desde el mundo más alto, desde el ciclo del Jubileo que es no develado. Y después de que hubieran pasado los años simbólicos del ciclo del Jubileo, que es no develado, sirvió los años del septenio sabático que son develados. Así fue coronado con los dos mundos y sostenido por ambos…”

***

“Y el Señor vio que Leah era odiada. Rabbí Eleazar dijo: ‘Que corrige el cimiento de la casa, una madre gozosa de hijos. Aleluya’. (Salmos CXIII, 9). ‘El cimiento de la casa’ es una referencia a Rajel, mientras que ‘una madre gozosa de hijos’ se refiere a Leah. Según otra explicación,‘el cimiento de la casa’ es una alusión al año sabático, que constituye la base de este mundo, y ‘una madre ganosa de hijos’ significa el Año del Jubileo, del cual dependen el gozo y la alegría de todos los mundos. Y este versículo los comprende a todos en un santo simbolismo, y de ahí en conclusión la palabra ‘Aleluya’. Ahora podemos comprender por qué se dice aquí que ‘Leah era odiada’. Esto parece extraño en vista del hecho de que los hijos de una mujer odiada son de tipo bajo, mientras los hijos de Leah eran de tipo alto. Pero la verdad es que el Jubileo es un mundo velado, del cual nada está manifiesto a la inteligencia humana; de ahí que Jacob lo ignorara totalmente. A su vez, el mundo inferior es inteligible y es el punto de partida para los grados ascendentes. Exactamente como la Sabiduría Superior es un punto de partida del todo, así es también el mundo inferior una manifestación de Sabiduría y un punto de partida del todo. Por eso este mundo se llama “Tus (Ata), simbólico del año sabático y es inteligible, mientras que el mundo superior, simbólico del Jubileo se llama El (Hu, que significa él o ello), pues está totalmente velado para la comprensión humana. […] Pero Jacob no tuvo intención de ligarse a lo no develado, sino solamente a lo develado, en armonía con el sentido recóndito del versículo ‘y él adherirá a su mujer’ (Génesis II, 25)...”

***

“… Así como el Schabat es descanso para todos, así el año sabático es descanso para todo, para el espíritu y el cuerpo. Observad que la Hei denota descanso para lo alto y lo bajo; la Hei superior para lo superior y la inferior para lo inferior. La Hei más elevada es siete veces siete años, la Hei inferior es solamente siete años; el uno es un año sabático, el otro, un Jubileo; y cuando se los escudriña detenidamente, se encuentra que ambos son uno.”

***

“Rabbí Judá dijo: Cincuenta días transcurrieron entre el Éxodo y el otorgamiento de la Ley. ¿Por qué fue eso? Para que el número de días correspondiera al número de años del Jubileo, como está escrito: ‘Y dejaréis el quincuagésimo año y proclamaréis libertad…’(Levítico XXV, 10). Rabbí Simeón observó que fue el Jubileo quien condujo a Israel de Egipto; es decir, que la liberación divina emanó del lado del Jubileo y del mismo lado fue el juicio aplicado a los egipcios. Por esta razón la liberación de Egipto se menciona en el Pentateuco cincuenta veces en expresiones como ‘Yo te he sacado del país de Egipto, Yo te he sacado con mano fuerte…’. Rabbí Simeón dijo, además: Cuando los israelitas recibieron la Toráh el Jubileo coronaba al Santo, Bendito Sea, como un rey es coronado en medio de su ejército, como está dicho, ‘Avanzad, vosotras, hijas de Sion, y mirad al Rey Salomón con la corona con la cual su madre lo coronó en el día de sus esponsales’(Cantar de los Cantares III, 11). ¿Quién es Su ‘madre’? El Jubileo. Y el Jubileo se coronó con gozo perfecto, como está escrito: ‘La madre gozosa de hijos’. (Salmos CXIII, 9). Rabbí Judá dijo: Acerca de esto está escrito: ‘Tu padre y tu madre estarán alegres, y la que te concibió se regocijará’…” (Proverbios XXIII, 25).

– VI –
El Significado Esotérico de los Eunucos Que Guardan Los Sábados

– Parsifal el Último Custodio del Santo Grial y Su Amada Esposa Sacerdotisa o “Vaso Hermético” con la que realizó el Arcano Sexual del “Eunuco” y “Casto-Inocente” que en el Matrimonio a sí mismo se hace Eunuco por Causa del Reino de los Cielos –

Nuestro Señor Jesús El Cristo explicando el Misterio de los Eunucos que a sí mismos se hacen Eunucos por causa del Reino de los Cielos, dijo:

“Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar á vuestras mujeres: mas al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudiare a su mujer, si no fuere por causa de fornicación, y se casare con otra, adultera: y el que se casare con la repudiada, adultera. Dícenle sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les dijo: No todos reciben esta palabra, sino aquellos a quienes es dado.” (Mateo 19:8-12).

Los Apóstoles estaban casados. El divorcio por otros motivos que no sean por causa de fornicación o por adulterio no está aprobado por nuestro Señor Jesús El Cristo. Y el divorciado o la divorciada que se vuelva a casar habiéndose divorciado por otros motivos que no hayan sido por fornicación o adulterio, cae en adulterio.

En cuanto a permanecer célibe o soltero, tampoco es aprobado por nuestro Señor Jesús El Cristo, puesto que reprendió a “sus discípulos” que dijeron que “no conviene casarse”. Mas como quiera que “no todos” sus discípulos “reciben esta palabra” sino solamente “aquellos á quienes es dado”, nuestro Señor Jesús El Cristo les explica el significado de lo que es ser “Eunuco por causa del Reino de los Cielos”.

“Porque hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre; y hay eunucos, que son hechos eunucos por los hombres; y hay eunucos que se hicieron á sí mismos eunucos por causa del reino de los cielos; el que pueda ser capaz de eso, séalo.” (Mateo 19:12-13).

Los únicos “Eunucos” que pueden aspirar a entrar en el “Reino de los Cielos” son “los que a sí mismos se hacen eunucos”, quedando excluidos los que así nacen desde el vientre de su madre y los castrados.

Uno de los primeros “padres de la Iglesia católica”, Orígenes, interpretando literalmente el significado de hacerse a sí mismo “Eunuco” se auto-castró… Ese personaje fue representado en “El Parsifal” de R. Wagner por el malvado y perverso “Mago Negro” “Klingsor” que representa a los colectivos enemigos de los “Caballeros del Santo Grial” (los “Eunucos” o Iniciados Castos Casados con una Mujer o “Custodios del Santo Grial” que Guardan los Sábados del Señor en “Los Encantos del Viernes Santo”).

Hacerse “Eunuco”, “por causa del Reino de los Cielos”, no es, obviamente “auto-castrase”, ni tampoco no casarse o quedarse célibe o soltero que es el falso celibato o el “celibato forzado”.

El verdadero “Eunuco” Cristiano es el Hombre casado con una sola Mujer que GUARDA LOS SÁBADOS. Y como quiera que este ARCANO no es cosa fácil, es solamente para quienes ¡SEAN CAPACES DE HACERLO QUE LO HAGAN! Si es que aspiran a entrar en el Reino de los Cielos.

Guardar los Sábados significa abstenerse completamente el hombre y la mujer (unidos en matrimonio) de la unión sexual durante los días de la semana, y unirse sexualmente SIN FORNICAR, para practicar EL ARCANO, en la madrugada del Día Sábado (después de la medianoche) y antes de comenzar a rayar la aurora. (Ver, por favor, nuestro estudio “Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia”).

No quiere decir que el Arcano solamente lo puede practicar el hombre y la mujer en la madrugada del Día del Sábado. Mas en el comienzo, la recomendación es que la pareja de un hombre y una mujer unidos en Matrimonio, practiquen el Arcano en la madrugada del Día del Sábado, y antes de rayar la aurora.

Los Alquimistas expertos que llevan varios años practicando el Arcano, lo realizan, no solamente en la madrugada del Día del Sábado, sino también en las madrugadas de los días de semana, respetando, claro está, las “pausas magnéticas”, como también, el no practicar el arcano cuando la esposa está con el periodo menstrual, contando desde el primer día, siete días. O mejor dicho, cuatro días más después de haber concluido el periodo menstrual. Y también, la abstención total durante el embarazo, y después hasta que la madre termine de dar la leche materna al niño o a la niña.

Es un error creer que la unión sexual TODOS LOS SÁBADOS es para traer hijos al mundo…

¿Cuántos hijos puede un matrimonio traer al mundo cada año?… A menos que nazcan mellizos o trillizos, etc., solamente un hijo o una hija cada año…

Entonces ¿para qué se unirían sexualmente CASI TODOS LOS SÁBADOS durante cada año?

Es evidente que GUARDAR LOS SÁBADOS no es únicamente para traer hijos, sino para realizar EL PACTO DE LA NUEVA ALIANZA: ¡Es decir, la unión sexual SACRALIZADA sin eyacular el semen, es decir, SIN FORNICAR! ¡Para convertir el Agua en Vino como en las Bodas de Caná! Es decir, para transmutar las Aguas Seminales en Energías Creadoras que circulen a través del torrente sanguíneo, llevando este Vino del Espíritu o FUERZA-CRISTO a cada célula, molécula y átomo de todo nuestro organismo, a nuestro corazón, a nuestra mente, alma y espíritu.

¡Esta es la verdadera EUCARISTÍA CRISTIANA!

Esta es la Esencia y la Vivencia de todo corazón y de toda nuestra alma y de toda nuestra mente y DE TODAS NUESTRAS FUERZAS SEXUALES de la “Shemáh Yisrael”:

“Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; éste es el principal mandamiento…” (Marcos 12: 29-31).

El Hombre fue creado por Dios “a su Imagen”: “Varón y Hembra los creó.” Por lo tanto Dios es también “Varón y Hembra”.

Un varón sin la hembra, o una hembra sin el varón, no son ni tienen la imagen de Dios, porque se apartan de lo que Dios unió.

Separar al varón de la hembra está en contra de la Creación de Dios, y está en contra de las Palabras de nuestro Señor Jesús El Cristo.

“Eunuco” no significa tampoco ser “célibe”: “una persona: Que no ha tomado estado de matrimonio.”

Esotéricamente “Eunuco” no se refiere, obviamente, al significado literal de la palabra “eunuco” que significa (literalmente) un hombre “castrado”, “poco viril”, “afeminado”.

EL “Eunuco” que a sí mismo se hace “Eunuco”, es, por el contrario un “Macho”, un “Hombre” Viril en todo el sentido de la palabra QUE AMA A LA MUJER Y LA HACE SU ESPOSA, puesto que “el castrado”, el afeminado, “no entrará en la congregación de YHVH” (Deuteronomio 23:1), porque no puede GUARDAR LOS SÁBADOS…

La SABIDURÍA OCULTA enseña que Guardar los Sábados se refiere a la unión sexual del hombre y de la mujer SIN FORNICACIÓN, SACRALIZADA, después de la medianoche del viernes y antes de rayar la aurora del sábado…

Un eunuco o una persona célibe no pueden Guardar los Sábados…

“ASÍ dijo YHVH: Guardad derecho, y haced justicia: porque cercana está mi salud para venir, y mi justicia para manifestarse. Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare: que guarda el sábado de profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal. Y el hijo del extranjero, allegado á YHVH, no hable diciendo: Apartaráme totalmente YHVH de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco. Porque así dijo YHVH á los eunucos que guardaren mis sábados, y escogieren lo que yo quiero, y abrazaren mi pacto: Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos é hijas; nombre perpetuo les daré que nunca perecerá. Y á los hijos de los extranjeros que se allegaren á YHVH para ministrarle, y que amaren el nombre de YHVH para ser sus siervos: á todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto, Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos. Dice el Señor YHVH, el que junta los echados de Israel: Aun juntaré sobre él sus congregados…” (Isaías 56).

Lo primero que hizo nuestro Señor Jesús El Cristo cuando entró en Jerusalem fue expulsar a los mercaderes del Templo, porque habían convertido Su “Casa de Oración” en “cueva de ladrones”… representados colectivamente más tarde en el “mal ladrón”: símbolo de todos los pecados contra el Sexo, contra el Templo del Espíritu Santo que es el Sexo.

Cuando nuestro Señor Jesús El Cristo expulsó a “los mercaderes del templo” se refirió no solamente a quienes profanaban el sexo con fornicaciones, adulterios, masturbaciones, preservativos, anti-conceptivos, abortos, homosexualismos, lesbianismos, etc., sino también a los que no guardaban los Sábados que es Guardar el Pacto de la Nueva Alianza:

“Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo [los profanadores del Sexo: fornicación, adulterio, homosexualismo, lesbianismo, celibato forzado, etc.], y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas [los que hacen del sexo un comercio (prostitución, pornografía, anti-conceptivos, etc.), o se casan por intereses materiales]; Y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros cueva de ladrones la habéis hecho.” (El Santo Evangelio Según San Mateo 21:12,13).

Las palabras “los eunucos que guardaren mis sábados,…” son explicadas esotéricamente por el Rabino Simeón ben Yojai en el Zohar:

“… Rabbí Simeón dijo: Este tema ya lo consideraron los miembros de la Compañía, pero no lo explicaron suficientemente. Los ‘eunucos’ son, en realidad, estudiosos de la Toráh, que se hacen ‘eunucos’ durante los seis días de la semana en consideración a la Toráh, y en las noches de Sábado tienen su unión conyugal [la unión sexual con su propia esposa], porque aprehenden el misterio superior del momento justo cuando la Matrona (la Shejináh) se une con el Rey. Tales adeptos de la ciencia mística concentran sus corazones en la unión Divina, en la Fe de su Señor, y son bendecidos en su propia unión’,…” (Simeón ben Yojai, en El Zohar).

Es decir, se trata de la unión sexual y amorosa del hombre y de la mujer, con pureza, SIN FORNICAR (es decir, sin la eyaculación del Semen), y transmutando su fuerza sexual en Energía Creadora, que es el secreto del Pacto de la Nueva Alianza y de hacerse a sí mismo “Eunuco” por causa del Reino de los Cielos. Esta unión sexual SACRALIZADA, tiene como objetivo la Creación del “Hijo de la Promesa” o el “Isaac” interior, el Cristo Íntimo.

Podría también suceder que durante la práctica de este Sublime Arcano, sin eyaculación, y por Voluntad de Dios, un solo y único espermatozoide fecundara un óvulo de la esposa. De esta concepción nacería un hijo de la castidad y no de la fornicación.

(Continuación del párrafo anterior):

“… Por eso se dice: ‘Que guardan mis Sábados’, significando ‘los guardan en sus corazones’, como en la expresión: ‘Pero su padre (de José) guardó el asunto’ 826. Ellos son ‘eunucos’ porque esperan el Sábado, para ‘escoger lo que Me place’, es decir, Su unión con la Shejináh. Bienaventurado es el hombre santificado en esta santidad y que abarca este misterio. Observad lo siguiente. Está escrito: ‘Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es el Shabat del Señor tu Dios’. ‘Toda tu obra’: durante los seis días de la semana el hombre ha de trabajar, y por eso los que están absorbidos en el estudio de la Toráh tienen su unión conyugal en un tiempo cuando no trabajan, pero cuando el Santo trabaja. ¿Y cuál es Su trabajo, entonces? La unión con la Shejináh, para producir almas santas en el mundo. Por esta razón los místicos se santifican en esa noche en la santidad de su Señor con profunda contemplación y concentración y traen al mundo hijos buenos y santos; hijos que no se apartan a la derecha ni a la izquierda, hijos del Rey y la Reina: ‘hijos sois para el Señor nuestro Dios’ 827. Sus hijos en el sentido más real. El mundo se sostiene por el mérito de estos hijos de Dios, y cuando el mundo es puesto a prueba el Santo mira a estos Sus hijos y ejerce Su piedad y misericordia. Ellos son ‘juntos una simiente de verdad’ 828; una simiente santa, perfecta, de acuerdo a la promesa, ‘Tú darás verdad a Jacob’ 829, y ‘verdad’ es el Santo Mismo, significa que él entra en el Ser de ellos. R. Judá dijo: Bendito sea el misericordioso que me envió aquí. Bendito sea Él porque me ha permitido oír tus palabras. Y estalló en llanto. ¿Por qué lloras?, preguntó R. Simeón. El dijo: lloro porque pienso; desdichados los hijos del mundo cuyos caminos son los caminos de bestias, sin conocimiento y comprensión. Mejor les habría sido que no hubieran sido creados. Desdichado el mundo cuando tú, Maestro, serás retirado de él. Pues entonces, ¿quién pondrá de manifiesto los misterios de la Torá? ¿Quién comprenderá entonces y captará los caminos de ella?’…” (Simeón ben Yohai, en El Zohar).

A esta clase de “Trabajo” se refiere el Apóstol Pablo, donde dice:

“¿NO soy apóstol? ¿no soy libre? ¿no he visto á Jesús el Señor nuestro? ¿no sois vosotros mi obra en el Señor? Si á los otros no soy apóstol, á vosotros ciertamente lo soy: porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor. Ésta es mi respuesta á los que me preguntan. Qué, ¿no tenemos potestad de comer y de beber? ¿No tenemos potestad de traer con nosotros una hermana mujer también como los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? ¿Ó sólo yo y Bernabé no tenemos potestad de no trabajar? ¿Quién jamás peleó á sus expensas? ¿quién planta viña, y no come de su fruto? ¿ó quién apacienta el ganado, y no come de la leche del ganado? ¿Digo esto según los hombres? ¿no dice esto también la ley?” (1 Corintios, 9: 1-8).

Palabras en términos de “la Sabiduría Oculta” o Gnosis, escritas por el Apóstol Pablo…

El Apóstol Pablo defendía el “Trabajo” con su “Hermana” o Esposa, así como “Trabajaban” con su Esposa cada uno de “los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas…”

En cuanto a “Trabajar” para traer hijos de la Castidad al Mundo, ya dimos una breve explicación antes. Referente a hijos según la carne, de los Apóstoles, escasamente se habla en los Evangelios y en todos los Libros del “Nuevo Testamento”, y sin embargo traían con ellos “una hermana [por] mujer”.

Es decir, la Esposa de cada uno de ellos, para poder “Trabajar” realizando el Pacto de la Nueva Alianza, Guardando los Sábados.
El “Trabajo” (“Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia”) es el de la Gran Obra del Padre: el Crecimiento y la Multiplicación INTERIOR, Espiritual, Esotérica, pues cuando este Mandamiento le fue dado por Dios a la Humanidad, Eva todavía no había sido separada de Adam.

San Clemente de Alejandría (quien nació hacia el Año 150 de nuestra Era Cristiana, en Atenas, y que fue “Padre de la Iglesia en el siglo III”…), escribe en sus “Stromata”, que el “Gnóstico Cristiano” debe de tener Esposa, como de ello fueron “modelos” los “Apóstoles” de Nuestro Señor Jesús El Cristo:

El Gnóstico Cristiano (…) toma mujer, no por sí mismo, sino por necesidad. Digo tomar mujer cuando se hace según la razón y como conviene. El que quiere ser Perfecto tiene como modelos a los Apóstoles, y el verdadero varón no se muestra en la vida del que escoge vivir solo, sino que aquel se muestra superior a los hombres que lucha en el matrimonio (…) en la preocupación por su familia, sin dejarse arrebatar ni por los placeres ni por las penas, sino que en medio de las preocupaciones familiares permanece incesantemente en el Amor de Dios, superando todas las pruebas que sobrevengan a causa de los hijos, de la mujer, de los servidores o de las posesiones. El que no tiene familia (es decir, el que no es casado -nota nuestra) resulta no ser probado en muchas cosas, y puesto que se preocupa sólo de sí mismo, resulta ser inferior al que se encuentra ciertamente en peores condiciones en lo que se refiere a su salvación, pero está en mejor disposición en las cosas de la vida, en la que procura mantener como una imagen en pequeño de aquella providencia verdadera de Dios”. (“Stromata, VII, 12, 70.”)

San Clemente de Alejandría escribe en El “Pedagogo” II, 10, 83 y siguientes:

El matrimonio ha de tenerse por cosa legítima y bien establecida,… Pero no dice el Señor “entregaos al desenfreno”, ni quiso que los hombres se entregaran al placer, como si hubieran nacido sólo para el coito. Oigamos la amonestación que nos hace el Pedagogo por boca de Ezequiel, cuando grita: “Circuncidad vuestra fornicación” (cf. Ezequiel 43, 9; 44, 7)Nuestra vida estará toda ella de acuerdo con la razón si dominamos nuestros apetitos desde sus comienzos, y no matamos con perversos artificios lo que la Providencia Divina ha establecido para el linaje humano. (*) Porque hay quienes ocultan su fornicación utilizando drogas abortivas que llevan a la muerte definitiva, siendo así causa no sólo de la destrucción del feto, sino de la del amor del género humano.”

(* Según el Verdadero Método Gnóstico-Cristiano de la Verdadera Castidad Científica: El “Control de la Concepción y no de la Natalidad”, como explicamos ampliamente en “Los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia“.)

Esos “perversos artificios”, son también los anticonceptivos, los espermicidas, los preservativos, los abortos, las uniones contra-natura, etc.

San Agustín, el Gran Patriarca Gnóstico enseña (en “El Pecado Original”, C. 35) el ideal de una Sexualidad Sacralizada de la Pareja en el Matrimonio (“Hierogamia” o “Matrimonio Sagrado”), en las siguientes palabras:

“No se perdería la incolumidad, la virginidad del alma, por la violencia del perturbador deseo, sino que más bien obedecería el líbido al Imperium Tranquillisimae Caritates; sin dolor y sin sangre consumaría la virginal desposada el acto sexual, como tampoco la parturienta sentiría dolor alguno”.

Como también, (en “La Ciudad de Dios” XIV, 21), afirma la posibilidad del sometimiento del sexo y de los órganos reproductores a la voluntad, en este Acto Sagrado:

“¿Por qué no hemos de creer que los humanos pudieran antes de la caída en pecado, dominar los órganos sexuales lo mismo que los restantes miembros del cuerpo, a los cuales sirve el alma a través del deseo sin molestia ni excitación?”

San Alberto, expresa un concepto “Divino”, con relación al Acto Amoroso:

“No dudamos que en los organismos humanos existe lo mejor y más elevado… En todo organismo se alcanza lo más Divino y permanente…, pero de lo que principalmente se trata en ello ES DE LA FORMA DEL ACTO SEXUAL, por lo cual cuenta entre las cosas Divinas”.

La Castidad y la Fidelidad en el Matrimonio entre un hombre y una mujer es el ejemplo a seguir que nos dejaron nuestro Señor Jesús El Cristo y Su Bien Amada Esposa María Magdalena.

Jesús nunca ocultó su Virilidad. María Magdalena es representada con todos los encantos del Eterno Femenino. Y la unión de ambos “es más grande que el todo.”

Amamos a todos los Seres, a toda la Humanidad.
Cada Ser Humano es también la Humanidad.

“¡Que todos los Seres sean Felices!”
“¡Que todos los Seres sean Dichosos!”
“¡Que todos los Seres sean en Paz!”

Este trabajo lo he terminado de escribir
con la Ayuda de Dios en el Día Martes 31 de la Semana Santa
del Mes de Marzo del Año 2015.

De todo Corazón y con Inmenso Amor
para bien de toda
la Pobre Humanidad Doliente
Luis Bernardo Palacio Acosta
Bodhisattwa del
V.M.THOTH-MOISÉS

FUENTE: http://bit.ly/1XwQVKX

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